viernes, 16 de octubre de 2015

Half Skoda Triathlon Málaga

Hace justo un año estaba tomando cervezas a la orilla del Guadalquivir en el que sería mi primer media distancia en triatlón. Pero por circunstancias ajenas nos lo suspendieron a 72 horas. Este año la historia se repetía, a 72 horas me encontraba de servicio, en la misma fecha y con los mismos nervios, pero sabiendo que la preparación para llegar a este punto había sido bastante mejor, sobre todo en la natación y en carrera. También tuve claro que desde principio de año mi preparación iba a ir encaminada a este reto pero sin renunciar a toda aquella prueba que me apeteciera hacer, como fueron los triatlones de Benalmádena, Rincón de la Victoria, Almería y Málaga. Este año me quedé con las ganas de ir a Carboneras, pero cuando no puede ser hay que conformarse.
La preparación ha sido dura, muchos kilómetros en bicicleta solo, mucho calor en carrera más todos los metros en piscina que he hecho últimamente. Todo ello para intentar llegar lo mejor preparado al Half Skoda Triathlon de Málaga. La preparación que he seguido la cogí de la web de la prueba, ya que vi que los entrenamientos estaban bastante compensados y los veía factibles. Entrenamiento Half debut.

Pero este año todo hacía ver que si que llegaría el momento de colocarme bajo el arco de salida para mi primer triatlón de media distancia o lo que es lo mismo, 1900 metros nadando, 90 de bici y 21 de carrera.

Sábado 3, llegada a Málaga por la mañana dejamos las maletas y todas las cosas y a Ikea que nos fuimos a comer los cuatro. Después había quedado con mi amigo Sebas que debutaba en su primer triatlón y charlamos un rato mientras esperábamos para recoger el dorsal, la camiseta, barritas y geles para la bici que te los entregaban al retirar el dorsal.




Ceno pasta integral con pasas, un poco de queso y a terminar de prepararlo todo para el día siguiente. Antes de irme a la cama mi niña me da una pulsera suya y me dice que quiere que la lleve durante todo el triatlón para que me de suerte y me da un beso y un abrazo. Mis dos niños y mi mujer saben lo importante que es para mí y la ilusión que tengo depositada después del chasco que me llevé el año anterior con el Half de Sevilla. Me duermo enseguida y descanso bastante bien, no me despierto casi en toda la noche. Al ser la salida a las 9:40 no hace falta que me de un gran madrugón, así que puse el despertador a las 7:00, incluso me volví a dormir hasta las 7:15.

Desayuno completo y a por la última carga de energía. Café con leche de soja y azúcar moreno, dos tostadas de aceite y miel, yogurt con cereales y un plátano.

Me visto y a la zona de boxes.

En el corto trayecto de coche prácticamente no hablo nada, miraba las calles desiertas de mi Málaga. Mi mujer me pregunta si estoy nervioso y la verdad es que estaba bastante nervioso, nunca había estado tan nervioso ante una prueba.

Dejo mis cosas en el box, mientras me como una barrita y bebo agua. Una vez todo listo visualizo mentalmente la carrera y las transiciones. Lo que debo hacer, como afrontarlo y mantenerme en los rangos de pulsaciones en los que había entrenado.




Me meto en el agua a nadar un poco y terminar de colocarme el neopreno y vuelvo a salir del agua. Último beso y abrazo a mi fan número 1 y los sentiemientos a flor de piel. Me da sus consejos para tranquilizarme y me voy al cajón de salida ya algo más tranquilo.




Natación: el circuito era a dos vueltas, en la primera había que hacer un rectángulo para salir a la arena y después hacer un triángulo. Al salir a la orilla el Tomtom marcaba 37:15, mucho mejor de lo que esperaba. Paseito por la arena y a por la bici que estaba situada en un largo pasillo. Me termino de quitar el neopreno, cojo las cuatro barritas que iba a llevar y las coloco debajo del mono, casco, dorsal, bici y a la línea de montaje.




Bici: tres vueltas teníamos que dar para completar los 85 kilómetros. Nada más salir intento bajar las pulsaciones para mantenerme en los rangos previstos, tardo un poco en conseguirlo y poco a poco voy cogiendo mi ritmo. Acoplado desde primera hora menos en los repechos que había durante el recorrido. Un recorrido perfectamente delimitado por conos, policía local en todas las rotondas e infinidad de voluntarios en los cruces que no pararon de animar a cada paso. En el punto de retorno está el avituallamiento que consistía en agua, agua con sales y plátanos. También había dos bidones grandes para poder dejar los bidones que desechabas vacíos. Yo únicamente cogí agua ya que llevaba mis propia isotónica para prepararlo, así como mis geles y plan de bebida y alimentación. El plan que seguí fue comer cada 30 minutos media barrita, beber cada 15 o 20 minutos alternando isotónico con cafeína y sales, geles cada hora (dos normales y un último antes de bajarme a correr con cafeína). Al final 3:02 para hacer los 85 kilómetros, sin arriesgar y manteniéndome con el pulso muy controlado, creo que quizás demasiado ya que era un circuito en el que se podía ir bastante rápido. Pero como todavía quedaba la carrera a pie y era lo que había entrenado no quería excederme porque me encontrara bien. En cuanto al drafting al menos yo en ningún momento fui a rueda de nadie, si tuve que acercarme a alguien apreté un poco, lo pasé y volví a mi ritmo. Bajo de la bici y ahí está mi familia animándome e incluso preguntándome que qué voy a comer después, jajajaj, estaba yo para pensar en la comida de después.







Carrera: cinco vueltas por el paseo marítimo de la playa de La Misericordia, el calor se empezaba a notar y bastante, al menos en mi caso. Había colocados dos avituallamientos por vuelta con agua fria, isotónicos, geles y naranja. Yo me limitaba a berber agua y echármela por encima para refrescarme y beber isotónico. El plan era era tomar un gel cada 5 kilómentros, los dos primeros normales y el último con cafeína. Nuevamente muchos voluntarios animando y la gente del paseo marítimo también te animaba nombrándote a su paso. Ya en la primera vuelta se va acumulando poco a poco el cansancio y las piernas cargadas, incluso en la primera vuelta empiezo a notar un dolor en el riñón derecho. Desde la parte final de la bici tenía ganas de orinar, así que en la segunda vuelta paré en los baños que habían habilitado, incluso tuve que esperar cola, menudo alivio noté. Durante la segunda y la tercera vuelta lo pasé mal, fueron las dos peores con diferencia, creo que el calor me estaba afectando, así que decidí ir refrescándome en las fuentes que había durante el recorrido y fue un gran alivio. Poco a poco van cayendo kilómetros, me cruzo con VITE una par de veces, incluso me dobla en una vuelta (pedazo de tiempo se marcó en meta 4:51), hasta que llego a la cuarta vuelta, donde me recupero y ya empiezo a hacer cálculos del tiempo que puedo realizar. Sé que manteniendo el ritmo estaré por debajo de las 6 horas. Había decidido que debía hidratarme bien por lo que al llegar a los avituallamientos me paraba y bebía tranquilamente andando, tiraba mi botella y seguía corriendo. Sin duda la carrera a pie fue la parte más dura tanto físicamente como mentalmente. A cada vuelta me iba marcando pequeños objetivos, primer avituallamiento, carril bici y retorno, segundo avituallamiento y nuevo retorno, así hasta que me dieron la última gomilla. En ese momento mi cara de cansancio se transformó en una sonrisa que mantuve hasta que llegué a meta, pasito a paso fueron cayendo estos últimos kilómetros, último giro y a encarar la recta de meta, alfombra verde. No escucho nada a mi alrededor, sólo veo esa alfombra y al final de ella el arco de meta con el tiempo oficial de la prueba, SUB 6 horas.








En esos momento la emoción me invade, es un cúmulo de circunstancias que setí que no había notado nunca en una prueba deportiva. Emoción, satisfación, sacrificio, cansancio, alegría y otras muchas más cosas que quedarán en mi recuerdo de esta fascinante experiencia. No puedo evitar emocionarme al cruzar la meta y soltar alguna que otra lágrima o unas cuantas. Me ponen mi medalla FINISHER y voy en busca de algo para beber y comer.

Tiempo oficial de la prueba 5:54:35.


video


Ahora sólo falta buscar a mi familia y fundirnos los cuatro en un abrazo y hacer nuestra piñita, como lo que somos, un auténtico equipo que siempre vamos juntos.

Nunca seré de los más rápidos, me podrán pasar una y otra vez, pero os puedo asegurar que a tesón, ilusión y ganas por terminar una prueba de estas no me lo quita nadie. Los momentos malos (que han sido pocos), los buenos, el disfrutar día a día de lo que estaba haciendo. El llegar el momento decisivo sabiendo lo que tenía que hacer cada momento, no dejando nada a la improvisación. La concentración que mantuve durante toda la prueba en los tres segmentos, cosa que considero importantísima, más de lo que se pueda creer.

Gracias a todos los amigos que me han apoyado y a todas esas sabias palabras que me habéis dado tanto para los entrenamientos como para el día de la prueba. PAKOAVI, MINIVIP, VITE y otros muchos más experimentados que yo en este tipo de pruebas de FOROTRIATLÓN. A mis compañeros de C.D. ALGAIDA-TARSO. Todos habéis aportado vuestro granito de arena para conseguir acabar mi primer Half.

Por supuesto sin olvidar a mi familia por su apoyo y a mi amor incondicional. Ana, ya sabes lo que te dije cuando nos vimos. Esta medalla "FINISHER" es de los dos, la mitad te la ganas día a día, siempre has/hemos sabido adaptarnos a mis entrenamientos de estos meses y sin ese apoyo esto no hubiera sido posible.




Ahora a recuperarnos y a preparar otra aventura.


sábado, 8 de agosto de 2015

La sensación del cansancio.

Hay sensaciones y sentimientos que salen cuando menos te lo esperas.

Una de ellas es cuando estoy cansado. Y os lo digo por la sensación que me produce el cuerpo cuando lo estoy.

En el Triatlón de Almería de este año y en la distancia olímpica llegué a meta cansado y mucho. Empezamos nadando en un mar en el que había olas más grandes que yo (cuando me metí a calentar la primera ola me sacó a la orilla). En la vida me había metido así en el mar y mucho menos a hacer 1500 metros o más. Así, con un mar para hacer surf y un pequeño grupo de unos cuatro o cinco salimos del agua como pudimos, vamos, como todos.

La misma tensión que pasé nadando se me trasladó a la bici, estaba totalmente agarrotado y era incapaz de ir a rueda de nadie, solamente aguantaba unos kilómetros y las piernas pedían bajar el ritmo. No pasa nada, no compito con nadie. Sólo conmigo mismo.

Bajarse de la bici y tener piernas de madera es lo más divertido en un triatlón. Te duele todo y de esta manera, con los cuádriceps a punto de estallarme y pasito a paso fui hasta completar las tres vueltas que había que dar.

Sí, llegué cansado a la meta, pero con una sensación agridulce rondaba mi cuerpo. A pesar de haber mejorado tiempo con respecto el año pasado y que las condiciones que habíamos tenido en la natación había condicionado el posterior desarrollo de la prueba y el tiempo final, no estaba del todo contento, pero claro, la respuesta es fácil. El por qué era que, andaba con mi neopreno, mi bici, mis zapas hacia el coche solo. Me faltaban los míos. Y esa sensación de que no están a tu lado cuando estoy cansado hace que me entren ganas de llorar. Quizás sea una tontería, pero no es la primera vez que me sucede.

Andaba con la cabeza baja, cuando debería de ser todo lo contrario, por poco que sea mejorar siempre es positivo, pero ese nudo en la garganta no se me iba. Hasta que llegué a casa y recibí el abrazo que necesitaba.

Hoy ha vuelto a pasar. Tocaba salida larga de bici más 4x1000 de carrera. Tras finalizar la segunda serie de 1000 he parado, demasiado calor, me estaba achicharrando los hombros y el cuerpo ha dicho que pare. Y como considero que hacer burradas no es necesario he parado, me he refrescado en la ducha de la playa y para casa andando. Pero ahora otra vez esa sensación de cansancio y lágrimas en los ojos.

Menos mal que soy un afortunado de estar rodeado de gente que me quiere. Por lo más grande que tengo mi Anukis y mis niños.

Ahora a recuperarse y a disfrutar¡¡¡¡¡

Para terminar un hechizo para todos. 




P.D. Hay veces que cuando también estoy muy cansado me cabreo, pero....... no se lo digáis a nadie. ;)

miércoles, 22 de abril de 2015

III Triatlón de Benalmádena.

El estar en Puerto Marina, Benalmádena, comiendo con quien hace 20 años o más estaba también junto a tí, en el mismo sitio y en la misma pizzería hacen que valores y mires atrás todo lo que ha pasado desde entonces. Éramos dos jóvenes con toda la vida por delante y alguna que otra vez comimos en Pinocho, una pizzería que se encuentra donde el pasado domingo 19 se disputó el III Triatlón de Benalmádena.

Pero como no sólo nos gusta comer y disfrutar del ambientazo que siempre hay por allí, estaba apuntado al primer triatlón de la temporada.
Seis meses deberían haber pasado desde el último, pero hace mucho más. Aquel ICAN Sevilla en distancia Half del mes de octubre, me dejó sin ganas prácticamente de entrenar, no encontraba la motivación y no tenía ninguna prueba en mente y tampoco ninguna que me levantara el ánimo para volver a entrenar. Y claro, pasa que cojes un par de kilos, las navidades, escusas y demás. Menos mal que uno siempre está rodeado de buena gente y comparten contigo esta afición al deporte. De esta manera y tratando no cometer los errores del año pasado, he decidido que este año me apunto a todos los triatlones que tenga cerca y merezcan la pena.
Mes de abril, para Benalmádena que nos marchamos la armada Jiménez Zea al completo. La tarde del sábado voy a por mi dorsal y a reconocer el circuito de bici. Sopla el aire, incluso hace algo de fresco. Ya sabía por palabras de @Pakoavi que había una subida bastante dura en la bici y que eran un circuito de cuatro vueltas. Y tanto que era dura¡¡¡¡¡¡¡ Menuda rampa había que subir, menos mal que cambié los piñones y puse el 39x27. Por la noche y después de dar un paseo junto al mar, hay que ir a preparar las cosas para mañana y descansar.

 
7:00 Suena el despertador, ufff que sueño tenía, con lo agusto que se estaba. Escucho que la ventana se mueve demasiado, no puede ser que haga tanto viento, eso pensé yo. Pero sí, soplaba y los árboles se movían bastante. No tenemos bastante con el viento de Roquetas que aquí también. El mayor temor era el agua, que estuviera la mar muy picada o hubiera corrientes. Desayuno unas tostasdas, café y un vaso de agua. Recojo las cosas y me voy a la zona de boxes en bici, ya que estamos muy cerca.
Al llegar a la zona de transición el aire sigue soplando, pero el mar estaba relativamente bien, podría ser peor. Dejo mis cosas y a la odisea de ponerse bien el neopreno, que tiene su faena. Allí me encuentro con @Pakoavi y posteriormente conozco a @Vite nos saludamos, charlamos un rato y nos deseamos suerte.
Natación:
Tras ponerme el neopreno y sabiendo que el agua estaría fresquita, me meto un rato antes y fría estaba con ganas. Los pies se me quedan congelados enseguida, me tiro de cabeza para que me entrara agua en el neopreno y sentir el agua en la cara. No sé si fue por los nervios o por lo que fuera que al final me parecía que agua no estaba tan fría. Mientras voy saliendo del agua hacia la cámara de llamada anuncian que el agua esta a 14º y que es obligatorio el neopreno. Nunca había nadado a esa temperatura. La salida la hago desde la zona trasera para no entorpecer a nadie y empiezo poco a poco. Hay que dirigirse hacia una primera boya, girar e ir directamente hacia otra que esta dentro del puerto. No recibí golpes ni me choqué con nadie, fui haciendo mi camino, sin encontrar ningunos pies a los que seguir. Es lo que tiene el nadar de los últimos, cada uno va a lo que puede. Un par de correcciones entre boya y boya y hacia el pantalán de salida. Dos voluntarios te ayudaban a salir. Al final tiempo según mi GPS mejor de lo que esperaba.

 
Tiempo natación 15:52. (según el GPS 880 metros, pero hay algunos saltos en la señal.)

 
Transición larga, a quitarse el neopreno y a por la bici.
Ciclismo:
El viento seguía soplando, aún quedaban bicis en los boxes. En la salida hay que subir una cuesta que te lleva hacia la carretera nacional y ahí estaban el club de fans animando a tope con pancarta incluída ;), pasando por el túnel que da acceso al puerto deportivo. Veo gente delante mía y acelero para ponerme a su altura y no quedarme cortado, hay que hacer un grupo aunque seamos 4 o 5, pero iban demasiado lentos, así que la primera vuelta en la que quería pillar algún grupo imposible, al llegar a la rotonda de los molinillos, donde había que afrontar la subida de 700 metros, ahí ni grupos ni nada. Eso era un regero de gente dando chepazos para todos los lados. Una parte inicial con un desnivel del 7,5% de media, una parte central donde suavizaba un poco y otra parte final de un 9% de desnivel medio con algunos picos del 15-16%. Para dar la vuelta había unos conos y a lanzarse hacia abajo por donde mismo habíamos subido. Bajada muy muy rápida, corta y con velocidades de más de 60 km/h, algún badén y alcantarilla, rotonda y paralelo a la playa dirección Málaga para completar las vueltas, picando hacia arriba, pero sin bajar plato en ningún momento. Cuatro vueltas a este circuito en el que en ningún momento y debido a la subida no hubo manera de hacer un grupo en condiciones ni a mi altura y prácticamente tampoco vi a nadie en ningún grupo grande.
La bajada hacia la zona de transición es por donde mismo habíamos subido, así que me voy descalzando y preparando para bajar de la bici.
 
Tiempo ciclismo: 45:39
Transición rápida, zapatillas y a correr. La gorra ni la dejé porque veía que con el viento iba a salir volando.
Carrera:
Esta parte discurría por dentro del puerto deportivo, entre las dársenas, tiendas y bares. Perfectamente marcado en el recorrido por conos y por voluntarios que te indicaban por donde ir y avisando a la gente que había por allí de que tuvieran cuidado.
Si duda esta es la parte más espectacular de todo el triatlón. Gente a ambos lados animando y haciéndote un pasillo cuando pasabas. Iba de menos a más y encontrándome muy bien. Así pasaron los tres primeros kilómetros, en alguna recta soplaba aire de cara pero al girar te favorecía y se agradecía muchísimo. Pero a partir del kilómetro tres empiezo a notar calambre en la pierna izquierda, con lo bien que me estaba encontrando, el cuerpo no respondía y mi ritmo se fue de ir progresando y corriendo cada kilómetro más rápido hasta el 3 a ir a ritmo lento y muy cansino.


 
 
 
Del kilómetro 3 al 4 perdí 21 segundos debido al bajón que me dio. Creo que fue debido a una deshidratación que tuve, no era normal que encontrándome tan bien me viniera tanto abajo. Así que aguanté como pude para mantener el ritmo y llegar a meta.

 
 
 
Tiempo carrera: 24:59 (Datos GPS 5,08km)
Tras la llegada a meta al avituallamiento a recuperar líquidos, fruta y un batido de aguacate que estaba buenísimo. Camiseta finicher con un diseño muy bonito.
Un placer conocer a @VITE que ahí donde lo veis hizo un pedazo de triatlón y a @PAKOAVI por la gran persona que es, gran deportista y por recomendarme este triatlón. El año que viene volvemos.
Lo de después ya lo habéis leído al principio. Más que postmeta yo lo llamaría "REMEMBER" estamos mejor que hace 20 años.

 
TIEMPO OFICIAL DE CARRERA: 1:27:10 PUESTO 198 de 262 FINALIZADOS.
Natación oficial: 16:32 Puesto 236
Bici oficial: 45:39 Puesto 195
Running oficial: 24:59 Puesto 176
Lo mejor: Volver a Pinocho con la mejor compañía y compañera del mundo, la organización y los voluntarios (hasta había uno en meta que se dedicaba a quitarle el chip del tobillo), el sertor de running, la natación salí mejor de lo que esperaba.
Lo peor: los badenes.

sábado, 14 de febrero de 2015

Media Maratón Ciudad de Almería. PMP.

Muchos meses han pasado desde la última entrada, demasiados, y entre medias deberíais de leer la de mi primer Medio Ironman. Si, esa prueba llamada Half Ican Sevilla que se celebraba en octubre y que a tres días de realizarse fue suspendido por no tener los permisos pertinentes por parte de las autoridades.
Desde entonces no he encontrado la motivación suficiente para entrenar regularmente, con la cabeza pensando en algún objetivo claro al que aferrarme y si a eso le sumamos que muchos fines de semana hemos estado en Serón en la casa que nos hemos comprado, hacen que los kilómetros sean escasos.
Aún así decidí apuntarme a la Media Maratón de Almería, con apenas tiradas de 15 kilómetros, creo que al final fueron 3 o 4, pero con la clara convicción de que mi estado de forma no era el de otros años, los ritmos lentos eran más que visibles y si encima tienes al "chivato" del Strava que te saca las comparativas, sin tu pedírselo, de recorridos por donde has pasado y distancia recorrida, ves que ni los ritmos medios ni las series son tan rápidas como en tiempos anteriores.
Lá última salida larga la tenía prevista una semana antes de unos 15 kilómetros, los cuales iba a realizarlos por Serón, recorriendo el Sendero Panorámico de Serón, pero al final y debido al desnivel de las subidas y bajadas por caminos y pistas de tierra y que me perdí en una subida, se quedó la salida en 11, 6 kilómetros. Ruta muy recomendable para todos desde la cual podéis tener unas maravillosas vistas del pueblo desde muchos puntos de vista diferente, incluso asomaros a alguno de los miradores que han realizado para poder deleitaros y adentraros en la Sierra de los Filabres.


Con este bajo volumen de kilómetros me pongo en la línea de salida con la idea clara de terminar, marcarme un ritmo cómodo desde el inicio e intentar mantenerlo durante toda la carrera, cosa que no es fácil ya que creía que a partir del kilómetro 16-18 el bajón físico me podría pasar facturas como en años anteriores.
Mañána fría y fea, con nubes amenazantes de lluvia y el suelo mojado. Equipación del C.D. ALGAIDA-TARSO este pedazo de club de amigos que tenemos y a la línea de salida.
De esta manera empezamos a ritmo tranquilo entre los cerca de 4.500 personas que esta vez se habían apuntado a la carrera.
Una primera parte que tiende a subir hasta el kilómetro 5, donde alcanzábamos la Avda. Del Mediterráneo, ritmo controlado porque no quería desfondarme en esta primera parte ya que quedaban muchos kilómetros por delante. Prácticamente fuimos Miguel Ángel, Alfonso y yo casi al mismo ritmo, menos al final de la subida donde aflojé un poco y se me empezaron a escapar.
Ahora tocaba bajar por C/ Granada para girar y dirigirnos hacia la plaza de toros que no había visto nunca. En la edición del año pasado se pasó por el foso, pero este año la bordeamos sin más. Tras esto y acercándonos al kilómetro 10 enfilamos el Paseo de Almería, para mí todo un acierto que este tipo de carreras pasen por el centro de las ciudades, es mucho más bonito que no tener que pasar por grandes avenidas donde sólo ves asfalto y edificios sin terminar, o sea, La Vega de Acá por la que en ediciones anteriores se pasaba.
Ahora enfilamos la carretera paralela al puerto para dar la vuelta en la rotonda de la entrada de Almería y volver hacia la entrada del puerto, ya metidos en el kilómetro 14 y transcurriendo por donde empieza y termina la carrera del puerto de Almería, veía que el ritmo que llevaba era muy cómodo y que me encontraba muy bien, de todas maneras me tomé el gel que llevaba, otro lo perdí por el camino, para llegar hasta el estadio de la juventud, vuelta por la pista de atletismo y pra la Avenida Cabo de Gata. Ya sólo faltaba llegar al Auditorio Maestro Padilla y enfilar la subida final hacia el Estadio de los Juegos de Mediterráneo.
Esta parte del recorrido siempre se me ha hecho muy pesada, quizás debido al cansancio acumulado ya, es sobre el kilómetro 18, pero en esta ocasión se me pasó más rápido que en otras ocasiones y eso que iba más lento y más relajado que nunca.
Poco a poco vas viendo que las torres de luz del estadio se van acercando, que la gente va en muchos casos andando y que al llegar al parking ya no queda nada. Último kilómetro, pista y para la meta.
PMP, o lo que es lo mismo, Peor Marca Personal, al final 1:48:29 para los 21,300 k que me marcó el GPS. A una media de 5:06 min/km.


Pero a diferencia de otros años y a pesar de haber realizado mi PMP, he de reconocer que ha sido el año que he llegado mejor a la meta, que he corrido de una manera más inteligente, prácticamente todo el recorrido al mismo ritmo. Era consciente de que no iba a acercarme a ese SUB 1:40 que conseguí hace muchos años. Tampoco me importaba, los tiempos han cambiado, hay que adaptarse a lo que hay. Antes solamente corría. Ahora lo comparto con ir a la piscina a nadar y salir más en bicicleta, por lo que las sesiones de carrera han disminuído de forma considerable.
No es algo que me preocupe, aunque a todos nos gusta mejorar nuestra marca o al menos acercarnos a ella, pero cuando te pones en la salida de una media maratón, distancia que creo que es más que importante, hay que ser consciente de tu estado físico y más después de llevar ya varios años corriendo y sabiendo a lo que se enfrenta uno en una carrera de este tipo.
El balance que hago es más que positivo. Llegar a la meta muy entero, disfrutando de lo que me gusta y corriendo de manera inteligente sin pasarme de ritmo, hace que lo que menos importa es el tiempo final.
Y que mejor que irnos a comer con los compañeros del club, sí, esos que suben al podium en una carrera de la magnitud de ésta. 2º en la general en los 9 k "Rubio" y 2º en su categoría en media maratón "Trujillo", hacen que sigamos creciendo día a día. No hay quien nos pare.
La próxima cita será en el Duatlón de Almería o en el MLK Trail de Málaga. Aún por decidir.