sábado, 8 de agosto de 2015

La sensación del cansancio.

Hay sensaciones y sentimientos que salen cuando menos te lo esperas.

Una de ellas es cuando estoy cansado. Y os lo digo por la sensación que me produce el cuerpo cuando lo estoy.

En el Triatlón de Almería de este año y en la distancia olímpica llegué a meta cansado y mucho. Empezamos nadando en un mar en el que había olas más grandes que yo (cuando me metí a calentar la primera ola me sacó a la orilla). En la vida me había metido así en el mar y mucho menos a hacer 1500 metros o más. Así, con un mar para hacer surf y un pequeño grupo de unos cuatro o cinco salimos del agua como pudimos, vamos, como todos.

La misma tensión que pasé nadando se me trasladó a la bici, estaba totalmente agarrotado y era incapaz de ir a rueda de nadie, solamente aguantaba unos kilómetros y las piernas pedían bajar el ritmo. No pasa nada, no compito con nadie. Sólo conmigo mismo.

Bajarse de la bici y tener piernas de madera es lo más divertido en un triatlón. Te duele todo y de esta manera, con los cuádriceps a punto de estallarme y pasito a paso fui hasta completar las tres vueltas que había que dar.

Sí, llegué cansado a la meta, pero con una sensación agridulce rondaba mi cuerpo. A pesar de haber mejorado tiempo con respecto el año pasado y que las condiciones que habíamos tenido en la natación había condicionado el posterior desarrollo de la prueba y el tiempo final, no estaba del todo contento, pero claro, la respuesta es fácil. El por qué era que, andaba con mi neopreno, mi bici, mis zapas hacia el coche solo. Me faltaban los míos. Y esa sensación de que no están a tu lado cuando estoy cansado hace que me entren ganas de llorar. Quizás sea una tontería, pero no es la primera vez que me sucede.

Andaba con la cabeza baja, cuando debería de ser todo lo contrario, por poco que sea mejorar siempre es positivo, pero ese nudo en la garganta no se me iba. Hasta que llegué a casa y recibí el abrazo que necesitaba.

Hoy ha vuelto a pasar. Tocaba salida larga de bici más 4x1000 de carrera. Tras finalizar la segunda serie de 1000 he parado, demasiado calor, me estaba achicharrando los hombros y el cuerpo ha dicho que pare. Y como considero que hacer burradas no es necesario he parado, me he refrescado en la ducha de la playa y para casa andando. Pero ahora otra vez esa sensación de cansancio y lágrimas en los ojos.

Menos mal que soy un afortunado de estar rodeado de gente que me quiere. Por lo más grande que tengo mi Anukis y mis niños.

Ahora a recuperarse y a disfrutar¡¡¡¡¡

Para terminar un hechizo para todos. 




P.D. Hay veces que cuando también estoy muy cansado me cabreo, pero....... no se lo digáis a nadie. ;)

miércoles, 22 de abril de 2015

III Triatlón de Benalmádena.

El estar en Puerto Marina, Benalmádena, comiendo con quien hace 20 años o más estaba también junto a tí, en el mismo sitio y en la misma pizzería hacen que valores y mires atrás todo lo que ha pasado desde entonces. Éramos dos jóvenes con toda la vida por delante y alguna que otra vez comimos en Pinocho, una pizzería que se encuentra donde el pasado domingo 19 se disputó el III Triatlón de Benalmádena.

Pero como no sólo nos gusta comer y disfrutar del ambientazo que siempre hay por allí, estaba apuntado al primer triatlón de la temporada.
Seis meses deberían haber pasado desde el último, pero hace mucho más. Aquel ICAN Sevilla en distancia Half del mes de octubre, me dejó sin ganas prácticamente de entrenar, no encontraba la motivación y no tenía ninguna prueba en mente y tampoco ninguna que me levantara el ánimo para volver a entrenar. Y claro, pasa que cojes un par de kilos, las navidades, escusas y demás. Menos mal que uno siempre está rodeado de buena gente y comparten contigo esta afición al deporte. De esta manera y tratando no cometer los errores del año pasado, he decidido que este año me apunto a todos los triatlones que tenga cerca y merezcan la pena.
Mes de abril, para Benalmádena que nos marchamos la armada Jiménez Zea al completo. La tarde del sábado voy a por mi dorsal y a reconocer el circuito de bici. Sopla el aire, incluso hace algo de fresco. Ya sabía por palabras de @Pakoavi que había una subida bastante dura en la bici y que eran un circuito de cuatro vueltas. Y tanto que era dura¡¡¡¡¡¡¡ Menuda rampa había que subir, menos mal que cambié los piñones y puse el 39x27. Por la noche y después de dar un paseo junto al mar, hay que ir a preparar las cosas para mañana y descansar.

 
7:00 Suena el despertador, ufff que sueño tenía, con lo agusto que se estaba. Escucho que la ventana se mueve demasiado, no puede ser que haga tanto viento, eso pensé yo. Pero sí, soplaba y los árboles se movían bastante. No tenemos bastante con el viento de Roquetas que aquí también. El mayor temor era el agua, que estuviera la mar muy picada o hubiera corrientes. Desayuno unas tostasdas, café y un vaso de agua. Recojo las cosas y me voy a la zona de boxes en bici, ya que estamos muy cerca.
Al llegar a la zona de transición el aire sigue soplando, pero el mar estaba relativamente bien, podría ser peor. Dejo mis cosas y a la odisea de ponerse bien el neopreno, que tiene su faena. Allí me encuentro con @Pakoavi y posteriormente conozco a @Vite nos saludamos, charlamos un rato y nos deseamos suerte.
Natación:
Tras ponerme el neopreno y sabiendo que el agua estaría fresquita, me meto un rato antes y fría estaba con ganas. Los pies se me quedan congelados enseguida, me tiro de cabeza para que me entrara agua en el neopreno y sentir el agua en la cara. No sé si fue por los nervios o por lo que fuera que al final me parecía que agua no estaba tan fría. Mientras voy saliendo del agua hacia la cámara de llamada anuncian que el agua esta a 14º y que es obligatorio el neopreno. Nunca había nadado a esa temperatura. La salida la hago desde la zona trasera para no entorpecer a nadie y empiezo poco a poco. Hay que dirigirse hacia una primera boya, girar e ir directamente hacia otra que esta dentro del puerto. No recibí golpes ni me choqué con nadie, fui haciendo mi camino, sin encontrar ningunos pies a los que seguir. Es lo que tiene el nadar de los últimos, cada uno va a lo que puede. Un par de correcciones entre boya y boya y hacia el pantalán de salida. Dos voluntarios te ayudaban a salir. Al final tiempo según mi GPS mejor de lo que esperaba.

 
Tiempo natación 15:52. (según el GPS 880 metros, pero hay algunos saltos en la señal.)

 
Transición larga, a quitarse el neopreno y a por la bici.
Ciclismo:
El viento seguía soplando, aún quedaban bicis en los boxes. En la salida hay que subir una cuesta que te lleva hacia la carretera nacional y ahí estaban el club de fans animando a tope con pancarta incluída ;), pasando por el túnel que da acceso al puerto deportivo. Veo gente delante mía y acelero para ponerme a su altura y no quedarme cortado, hay que hacer un grupo aunque seamos 4 o 5, pero iban demasiado lentos, así que la primera vuelta en la que quería pillar algún grupo imposible, al llegar a la rotonda de los molinillos, donde había que afrontar la subida de 700 metros, ahí ni grupos ni nada. Eso era un regero de gente dando chepazos para todos los lados. Una parte inicial con un desnivel del 7,5% de media, una parte central donde suavizaba un poco y otra parte final de un 9% de desnivel medio con algunos picos del 15-16%. Para dar la vuelta había unos conos y a lanzarse hacia abajo por donde mismo habíamos subido. Bajada muy muy rápida, corta y con velocidades de más de 60 km/h, algún badén y alcantarilla, rotonda y paralelo a la playa dirección Málaga para completar las vueltas, picando hacia arriba, pero sin bajar plato en ningún momento. Cuatro vueltas a este circuito en el que en ningún momento y debido a la subida no hubo manera de hacer un grupo en condiciones ni a mi altura y prácticamente tampoco vi a nadie en ningún grupo grande.
La bajada hacia la zona de transición es por donde mismo habíamos subido, así que me voy descalzando y preparando para bajar de la bici.
 
Tiempo ciclismo: 45:39
Transición rápida, zapatillas y a correr. La gorra ni la dejé porque veía que con el viento iba a salir volando.
Carrera:
Esta parte discurría por dentro del puerto deportivo, entre las dársenas, tiendas y bares. Perfectamente marcado en el recorrido por conos y por voluntarios que te indicaban por donde ir y avisando a la gente que había por allí de que tuvieran cuidado.
Si duda esta es la parte más espectacular de todo el triatlón. Gente a ambos lados animando y haciéndote un pasillo cuando pasabas. Iba de menos a más y encontrándome muy bien. Así pasaron los tres primeros kilómetros, en alguna recta soplaba aire de cara pero al girar te favorecía y se agradecía muchísimo. Pero a partir del kilómetro tres empiezo a notar calambre en la pierna izquierda, con lo bien que me estaba encontrando, el cuerpo no respondía y mi ritmo se fue de ir progresando y corriendo cada kilómetro más rápido hasta el 3 a ir a ritmo lento y muy cansino.


 
 
 
Del kilómetro 3 al 4 perdí 21 segundos debido al bajón que me dio. Creo que fue debido a una deshidratación que tuve, no era normal que encontrándome tan bien me viniera tanto abajo. Así que aguanté como pude para mantener el ritmo y llegar a meta.

 
 
 
Tiempo carrera: 24:59 (Datos GPS 5,08km)
Tras la llegada a meta al avituallamiento a recuperar líquidos, fruta y un batido de aguacate que estaba buenísimo. Camiseta finicher con un diseño muy bonito.
Un placer conocer a @VITE que ahí donde lo veis hizo un pedazo de triatlón y a @PAKOAVI por la gran persona que es, gran deportista y por recomendarme este triatlón. El año que viene volvemos.
Lo de después ya lo habéis leído al principio. Más que postmeta yo lo llamaría "REMEMBER" estamos mejor que hace 20 años.

 
TIEMPO OFICIAL DE CARRERA: 1:27:10 PUESTO 198 de 262 FINALIZADOS.
Natación oficial: 16:32 Puesto 236
Bici oficial: 45:39 Puesto 195
Running oficial: 24:59 Puesto 176
Lo mejor: Volver a Pinocho con la mejor compañía y compañera del mundo, la organización y los voluntarios (hasta había uno en meta que se dedicaba a quitarle el chip del tobillo), el sertor de running, la natación salí mejor de lo que esperaba.
Lo peor: los badenes.

sábado, 14 de febrero de 2015

Media Maratón Ciudad de Almería. PMP.

Muchos meses han pasado desde la última entrada, demasiados, y entre medias deberíais de leer la de mi primer Medio Ironman. Si, esa prueba llamada Half Ican Sevilla que se celebraba en octubre y que a tres días de realizarse fue suspendido por no tener los permisos pertinentes por parte de las autoridades.
Desde entonces no he encontrado la motivación suficiente para entrenar regularmente, con la cabeza pensando en algún objetivo claro al que aferrarme y si a eso le sumamos que muchos fines de semana hemos estado en Serón en la casa que nos hemos comprado, hacen que los kilómetros sean escasos.
Aún así decidí apuntarme a la Media Maratón de Almería, con apenas tiradas de 15 kilómetros, creo que al final fueron 3 o 4, pero con la clara convicción de que mi estado de forma no era el de otros años, los ritmos lentos eran más que visibles y si encima tienes al "chivato" del Strava que te saca las comparativas, sin tu pedírselo, de recorridos por donde has pasado y distancia recorrida, ves que ni los ritmos medios ni las series son tan rápidas como en tiempos anteriores.
Lá última salida larga la tenía prevista una semana antes de unos 15 kilómetros, los cuales iba a realizarlos por Serón, recorriendo el Sendero Panorámico de Serón, pero al final y debido al desnivel de las subidas y bajadas por caminos y pistas de tierra y que me perdí en una subida, se quedó la salida en 11, 6 kilómetros. Ruta muy recomendable para todos desde la cual podéis tener unas maravillosas vistas del pueblo desde muchos puntos de vista diferente, incluso asomaros a alguno de los miradores que han realizado para poder deleitaros y adentraros en la Sierra de los Filabres.


Con este bajo volumen de kilómetros me pongo en la línea de salida con la idea clara de terminar, marcarme un ritmo cómodo desde el inicio e intentar mantenerlo durante toda la carrera, cosa que no es fácil ya que creía que a partir del kilómetro 16-18 el bajón físico me podría pasar facturas como en años anteriores.
Mañána fría y fea, con nubes amenazantes de lluvia y el suelo mojado. Equipación del C.D. ALGAIDA-TARSO este pedazo de club de amigos que tenemos y a la línea de salida.
De esta manera empezamos a ritmo tranquilo entre los cerca de 4.500 personas que esta vez se habían apuntado a la carrera.
Una primera parte que tiende a subir hasta el kilómetro 5, donde alcanzábamos la Avda. Del Mediterráneo, ritmo controlado porque no quería desfondarme en esta primera parte ya que quedaban muchos kilómetros por delante. Prácticamente fuimos Miguel Ángel, Alfonso y yo casi al mismo ritmo, menos al final de la subida donde aflojé un poco y se me empezaron a escapar.
Ahora tocaba bajar por C/ Granada para girar y dirigirnos hacia la plaza de toros que no había visto nunca. En la edición del año pasado se pasó por el foso, pero este año la bordeamos sin más. Tras esto y acercándonos al kilómetro 10 enfilamos el Paseo de Almería, para mí todo un acierto que este tipo de carreras pasen por el centro de las ciudades, es mucho más bonito que no tener que pasar por grandes avenidas donde sólo ves asfalto y edificios sin terminar, o sea, La Vega de Acá por la que en ediciones anteriores se pasaba.
Ahora enfilamos la carretera paralela al puerto para dar la vuelta en la rotonda de la entrada de Almería y volver hacia la entrada del puerto, ya metidos en el kilómetro 14 y transcurriendo por donde empieza y termina la carrera del puerto de Almería, veía que el ritmo que llevaba era muy cómodo y que me encontraba muy bien, de todas maneras me tomé el gel que llevaba, otro lo perdí por el camino, para llegar hasta el estadio de la juventud, vuelta por la pista de atletismo y pra la Avenida Cabo de Gata. Ya sólo faltaba llegar al Auditorio Maestro Padilla y enfilar la subida final hacia el Estadio de los Juegos de Mediterráneo.
Esta parte del recorrido siempre se me ha hecho muy pesada, quizás debido al cansancio acumulado ya, es sobre el kilómetro 18, pero en esta ocasión se me pasó más rápido que en otras ocasiones y eso que iba más lento y más relajado que nunca.
Poco a poco vas viendo que las torres de luz del estadio se van acercando, que la gente va en muchos casos andando y que al llegar al parking ya no queda nada. Último kilómetro, pista y para la meta.
PMP, o lo que es lo mismo, Peor Marca Personal, al final 1:48:29 para los 21,300 k que me marcó el GPS. A una media de 5:06 min/km.


Pero a diferencia de otros años y a pesar de haber realizado mi PMP, he de reconocer que ha sido el año que he llegado mejor a la meta, que he corrido de una manera más inteligente, prácticamente todo el recorrido al mismo ritmo. Era consciente de que no iba a acercarme a ese SUB 1:40 que conseguí hace muchos años. Tampoco me importaba, los tiempos han cambiado, hay que adaptarse a lo que hay. Antes solamente corría. Ahora lo comparto con ir a la piscina a nadar y salir más en bicicleta, por lo que las sesiones de carrera han disminuído de forma considerable.
No es algo que me preocupe, aunque a todos nos gusta mejorar nuestra marca o al menos acercarnos a ella, pero cuando te pones en la salida de una media maratón, distancia que creo que es más que importante, hay que ser consciente de tu estado físico y más después de llevar ya varios años corriendo y sabiendo a lo que se enfrenta uno en una carrera de este tipo.
El balance que hago es más que positivo. Llegar a la meta muy entero, disfrutando de lo que me gusta y corriendo de manera inteligente sin pasarme de ritmo, hace que lo que menos importa es el tiempo final.
Y que mejor que irnos a comer con los compañeros del club, sí, esos que suben al podium en una carrera de la magnitud de ésta. 2º en la general en los 9 k "Rubio" y 2º en su categoría en media maratón "Trujillo", hacen que sigamos creciendo día a día. No hay quien nos pare.
La próxima cita será en el Duatlón de Almería o en el MLK Trail de Málaga. Aún por decidir.


martes, 15 de julio de 2014

Crónica Triatlón Ciudad de Almería.

Con un mes de retraso os dejo la crónica de la IX edición del Triatlón Ciudad de Almería. Se desarrollaba en dos distancias, olímpico (1.5-40-10) y sprint (750-20-5) y como lo de ir a carajo sacado y con el corazón en la boca no me va, llevaba ya tiempo preparándome el que sería mi primer triatlón en distancia olímpica. Más distancia pero a ritmos más lentos.
 
Una semana antes tuve que irme a Málaga el fin de semana. Un fin de semana donde me tocaba sesión de bici y bici-carrera. Así que me compré un portabicicletas, una V-20 y unos pulpos para sujetarla. Ya empezaba a principios de junio a notarse el calor y eso que suelo entrenar temprano, sobre las 8 am.
 
El sábado me tocaban 2 horas de bici y 1 h de run. La bici la haría dirección Málaga-Torre del Mar, como tantas veces cuando era joven había realizado ese recorrido. Recordaba que pasaban muchos coches por esa carretera que va junto al mar todo el rato, pero me sorprendió que vi a muchísimos ciclistas (como antaño) y que los coches respetaban la distancia de seguridad con los ciclistas, lo que hacía que te sintieras mucho más seguro que rodando por las carreteras de Almería. Tras llegar a casa de mis padres, cambio de zapatillas, gorra y a correr al paseo marítimo. Ofussss que calor estaba empezando a tener, eran más o menos las 10:30 de la mañana y apretaba de lo lindo. Recorrido en principio por el centro de Málaga (Plaza de la Merced, Alcazabilla, Paseo del Parque) ummmm que maravilla correr por tu tierra, hasta llegar al Muelle Uno. Lo recorro entero y llego al paseo marítimo, gente en la playa e incluso bañándose. Llevaba mi bidón con medio litro de agua con sales y un gel. Cuando tocó dar la vuelta, a los 30 minutos, lo hice a la altura de una de las duchas de la playa. El bidón me lo había bebido entero y me iba a tomar el gel. Peor necesitaba refrescarme, así que metí la cabeza bajo el agua, mojé la gorra y recargué el bidón. Así lo hice hasta en tres ocasiones, el calor cada vez iba a más y tenía claro que no quería que me diera un golpe de calor, aflojé el ritmo y me paré cuando el cuerpo me pedía que lo refrescara en una ducha. Vuelta al Muelle Uno y para casa.
 
Al día siguiente tocaban unas dos horas de bici, pero en esta ocasión había quedado con el gran "MINIVIP", Francis. Quedamos en un lugar archiconocido en el barrio de mis padres, donde vendían los hielos en el Molinillo, nos conocimos en persona en ese momento y fuimos hasta Torre del Mar charlando y disfrutando de lo que nos gustaba. La verdad es que fue un placer conocerlo, es un tío muy grande que me dio algunos consejos de cara a mi primer Half. Sobre todo lo de trabajar la cadencia. Yo suelo ir más atrancado, quizás por el plato de 52 dientes que llevo y él iba constantemente y a pesar del viento que tuvimos en contra a la vuelta con su 50. Él también estaba apuntado al olímpico de Almería al igual que yo, así que coincidiríamos en la prueba al domingo siguiente.
 
El sábado fui a recoger los dorsales y el chip para tenerlo todo preparado el domingo por la mañana ya que la salida era a las 9 am.
 
Me levanto a desayunar tranquilo y con tiempo suficiente, después lo harían los niños y la mujer ya que habían decidido ir a verme desde la salida. Cargo la bici con todo el material y para El Toyo. Allí me encuentro con un compañero del club que también hace su primer olímpico, al igual que vuelvo a ver a Minivip. Todo colocadito en el box y a ponerse el neopreno. La distancia desde el box hasta la salida del agua está un poco retirada y tengo que decir que no me dio mucho tiempo para calentar, aunque para lo malo que soy en el agua rindo igual calentando que no. Un chapuzón para ver que tal está de temperatura y ver que se estaba levantando un poco de levante, que raro en Almería viento. Efectivamente, así fue. Tras la explicación de como era el circuito de agua, el viento iba cada vez a más, bocinazo y al agua, al principio con mucha calma, ya que no tengo ganas de que me den palos, no tengo necesidad, estaba allí para disfrutar y terminar la prueba. La primera boya se ve perfectamente, pero...... la segunda, ¿donde está?, el sol daba de pleno y era imposible divisarla. Menos mal que junto a ella había una lancha con un juez para ver que la gente no se la saltaba y la tomé como referencia. Poco a poco iba avanzando hasta llegar a ella. Otro giro y para la orilla que aún queda otra vueltecita. Ya se veía como todos los participantes se habían estirado al coger su ritmo y yo fui prácticamente junto a otros 3 en esta segunda vuelta, quitando la parte final que no se donde fueron dos de ellos si delante o detrás.
 
Salgo del agua y la verdad es que me quedé con ganas de nadar más rato, estaba muy agusto, quizás era por tomármelo con calma. Ahora toca quitarse el neopreno, gafas, tapones de los oídos (no puedo nadar sin ellos), gorro y correr durante un buen rato para llegar a boxes, pasarela de madera incluída.
 
Upssssss que pocas bicis, pero me da igual. Yo a lo mío, se que en el agua me sacan lo más grande. Me monto y a dar las tres vueltas que se componen los 40 kilómetros de bici. Para entonces el levante no era una simple brisa, era bastante más. El sector era paralelo a la pista del aeropuerto de Almería y la velocidad era bastante alta la que llevaba debido al viento que me empujaba con fuerzas. Poco antes de dar la vuelta diviso un avión que está a punto de tomar tierra, coincidiendo prácticamente cuando yo enfilaba el punto de giro. Que más podía pedir¡¡¡¡¡¡¡ Mis dos pasiones juntas. Un Boeing 737-800 de Ryanair a punto de aterrizar y yo haciendo un triatón. Pero al dar la vuelta vi y fui consciente de la fuerza y dureza del viento, encima iba sólo, sin nadie que me protegiera y pudiéramos darnos relevos para que se nos hiciera menos duro. Me acordé de Minivip, que iba delante mía unos kilómetros, cadencia-cadencia-cadencia, y así lo hice, empecé a meter cadencia para no vaciarme e ir haciendo camino poco a poco. Pocos fueron los momentos donde fui con alguien, en la segunda vuelta rodé un rato con un par de ellos que no me gustaba la manera de la que iban. Uno con plato grande, totalmente atrancado y tirando como podía y otro dando tirones constantemente en el grupo. Yo a lo mío y mi ritmo. El del plato petó en un pequeño repecho que había y el otro se quedó atrás en una de esas. Aún así coincidí en la tercera vuelta con otros tres que si iban de una manera más organizada. Mientras tanto veía como la distancia con Minivip se mantenía y nos saludábamos en cada cruce. Agradecer también a Alexcruzkeops la palabras de ánimo que me daba cada vez que me veía.
 
Momento T2. La media de la bici había sido baja, el viento fue bastante he hizo que no fuera posible ir más rápido. Ahora tocaban los 10 kilómetros. Hacía calor a pesar del viento, pero como era un circuito a tres vueltas tampoco es que me molestara mucho, avituallamiento de agua en el que prácticamente me paraba para coger una botella para beber y otra para tirármela por encima. Así durante tres vueltas donde también había unos voluntarios que con una manguera iban refrescando a los participantes y donde daban ganas de quedarte ahí debajo del agua durante un buen rato. A mitad de carrera alcancé a Minivip, desde atrás le ofrecí un plato de espetos, jejejej, corrimos un ratín juntos charlando y proseguí mi marcha, me insistió en que si seguía así bajaba de las 3 horas. La verdad es que tampoco lo estaba calculando en cada vuelta. Bueno sí, en la última miré el tiempo que llevaba y vi que bajaba. ;) Última vuelta, ya sólo quedaba terminar de disfrutar de este día, último giro y a buscar a los míos, mis niños y mi mujer esperando en un lado, les pregunto a los críos si quieren entrar conmigo en meta y ellos como loco. Así llego a la meta de mi primer triatlón olímpico. Sonriendo, feliz y en compañía de lo que más quiero en el mundo. Que más puedo pedir¡¡¡¡¡
 
Momento para la cervecita fría y fruta, había hecho mucho calor y había que recuperar. A recoger las cosas del box antes de que salieran los del sprint y a comer con los compañeros del club. Que por cierto no me pude despedir ni ver a Minivip en meta ya que me tuve que ir deprisa y corriendo porque a mi mujer le dio un dolor en la espalda y la llevé al médico, aunque ya hablamos por whatsapp.
 
Tiempo final: 2:58:25

sábado, 29 de marzo de 2014

III Duatlón Ciudad de Almería.

El III Duatlón Ciudad de Almería se realizó el pasado 23 de marzo. Era la primera vez en la que participaba en una prueba como ésta. Distancia sprint, o lo que es lo mismo 5-20-2,5. Correr, pedalear y volver a correr.

Había leído y escuchado por diferentes medios que el duatlón era mucho más duro que el triatlón, pues era hora de comprobarlo, no?

La salida era en el Parque Andarax, muy cerca de la universidad de Almería y junto al mar. Un circuito dentro del parque en el sector de carrera y junto al mar en el de bici. Era idóneo para volar.



Era inevitable el ojear los resultados del año pasado y más cuando no has participado en una prueba así. La gente vuela a pie y en bici en estas carreras. La gente está fortísima. Y yo venía con la carrera a pie muy escasa y sin haber entrenado nada de calidad que para un 5k y un 2,5k son fundamentales, pero la tendinitis de la rodilla que me ha tenido parado mes y medio ha hecho que sólo hubiera hecho rodajes a ritmos bajos.

Tampoco había entrenado lo suficiente las transiciones, simplemente 7 días antes junto a José Ramón y Fernando que nos acompañó en la bici unos kilómetros hicimos 40 de bici dándonos relevos constantemente y casi 7k corriendo que se me hicieron un poco largos al final. Pero el resultado para mí había sido bueno. Una media de 30km/h y 4:30min/km.

Así que el Parque Andarax nos presentamos tres miembros del C.D. Algaida para participar en este duatlón. José Luis, Garrido y yo. PRESI¡¡¡¡¡¡ mono TAYMORY ya¡¡¡¡¡ ;)





La salida se daba a las 10:30 y allí estábamos sobre las 9:00. Hay que dejar la bici a punto, colocarle dorsales al casco, al portadorsal y a la bici. Mirar que va todo bien, entrar al box y prepararlo todo para no dejar nada al azar. No se te puede pasar ni un detalle en un deporte como éste. Si algo se te olvida pues imaginaros, te vas para casa con lo puesto.

Unas vueltas con la bici, todo ok, unas vueltas para calentar a pie. Fotos y a esperar el bocinazo.

Mi objetivo era hacer este duatlón entre 1:15:00 y 1:20:00

Así que sólo quedaba darlo todo. Allá vamos¡¡¡¡¡ Preparados con mi mono de Aviador y mis Zoot Ultra Tempo. Go¡¡¡¡¡



Run 5K:
Posicionado en la parte de atrás en la salida había que dar dos vueltas a un circuito. Salgo bien de ritmo, muy cómodo, incluso al tener una leve pendiente en el primer tramo del recorrido, voy manteniendo una media de 4:20 más o menos. Enseguida se van formando pequeños grupos. Voy adelantando a mucha gente y tras el primer kilómetro me pongo detrás de un grupo para mantener el ritmo, lo aguanto bien, incluso tras dar la primera vuelta creo que puedo apretar un poco más. Me pongo delante de ellos y aumento un poco el ritmo, algunos se quedan y sólo me siguen una chica y un chico que se quedaría en el 3,5K. La chica se pega a mi todo lo que puede y se le oye la respiración muchísimo, no creía que fuera a aguantar mi ritmo, pero si veía que se quedaba un pelín le hacía la goma para que se volviera a pegar y no quedarse tirada. Es más a falta de 500 metros me dio las gracias por llevarla hasta allí. Eso si que es compañerismo. Al final se quedó un poco descolgada, yo aflojé un poco porque quería oxigenar un poco las piernas antes de montar en la bici. El resultado había sido muy bueno, mucho mejor de lo que esperaba. 



Tocaba T1. Casco, Zoot fuera y a descolgar la bici. Objetivo: pillar un buen grupo. Transición en 1:15 (entrar en box, cambio de calzado, casco, bicicleta y correr hasta la zona de montaje)



Ciclismo 20K:
Tras montarme en la bici vi que a unos metros habían salido 3 o 4 duatletas. Había que subir un puente y si no los cogía ahí se me iban a ir mucho. Soplaba el viento de cara de levante, más de lo que las previsiones habían anunciado, plato grande, apretón y en unos metros estaba a rueda. Era momento de hidratarse y estar un poco a rueda para que las piernas se habituaran tras el acelerón para pillarlos. En breve éramos unos 5 o 6, pero sólo 4 dábamos relevos, de esa manera nos íbamos organizando. Vuelta por Costacabana y al ponerme de pie en la bici para salir fuerte noté un pinchazo en la espalada. Menos mal que no fue a más. Ahora el viento era a favor y se notaba lo rápido que íbamos. Piñones abajo y a tope. Giro a derechas dirección norte y para abajo otra vez para enfilar la zona de transición. Ahí pasé delante y di un nuevo relevo, esta vez más fuerte que antes, había que aprovechar el aire a favor, manteniendo los 40 km/h llegamos al giro de la primera vuelta. Otra vez dirección Costacabana. Durante este tramo adelantamos a un par de participantes, uno de ellos se pegó a rueda, pero aquí es donde vino mi error. Al girar al final del paseo tenía previsto tomarme un gel, así lo hice, pero perdí rueda que me fue prácticamente imposible recuperar hasta llegar casi a la zona de bajada de la bici. Rodando a 42-44 Km/h no era capaz de alcanzarlos. Ellos empezaron de nuevo con los relevos y el chaval que yo llevaba detrás pasó un par de veces a tirar, pero no podía más y enseguida lo adelantaba para que no perdiéramos más tiempo. Él se puso a rueda y yo tiraba a todo lo que me daban las piernas. Antes de bajarnos de la bici y con la T2 a la vista se puso a mi lado, nos dimos la mano y me dio las gracias por haberlo llevado hasta ahí, me dijo que me debía una cerveza. Tampoco soy de los que se molesta porque se me pongan a rueda. Cuando las piernas no van hay que resguardarse y punto.



T2 en 57". Bicicleta colgada, casco fuera y a ponerse otra vez las Zoot.



Run 2,5k:
Este es el peor momento en un duatlón/triatlón. Después de haberlo dado todo en la bici y estar tirando un buen rato a todo gas, las piernas las llevaba encendidas, aún así apreté los dientes y salí todo lo rápido que pude. Ya prácticamente sólo y aumentando el ritmo conforme las piernas se me adaptaban otra vez era momento de disfrutar del final. Sólo miraba el ritmo y veía que era cada vez más rápido, pasando de salir a 4:36 min/k el primer kilómetro y terminar a 4:21 min/k el último 500.





Resultado final 1:11:26. Objetivo más que cumplido¡¡¡¡¡ Cansado pero muy contento, había conseguido bajar el tiempo previsto y en unos cuantos minutos. Ahora tocaba reponer fuerzas, naranjada, agua, plátano, naranja y proteínas al llegar a casa. Los músculos tienen que volver a regenerarse lo antes posible. Fotos con amigos, mis niños y mi mujer esperándome. José Luis y Garrido una de cal y otra de arena. Garrido terminó también mucho mejor de lo que esperaba y José Luis sufrió un pinchazo en la pierna, ya le vi mala cara cuando me lo crucé en la parte final de la carrera.



Muy bien la organización. Los circuitos estupendos, ambientazo y un domingo disfrutando de lo que me gusta. ¿Que más se puede pedir?



Resumen:

Run 5K: 21:18 (4:20 min/k)
T1: 1:15
Bici: 36:31 (32.5 Km/h)
T2: 00:57
Run 2,5k: 11:27 (4:31 min/k)

A mejorar y a apreder, cuando me vuelva a tomar un gen en una prueba como ésta será cuando tenga una rueda asegurarda para que no se me vuelvan a ir.



Pero a pesar de ello estoy más que satisfecho con el resultado. Ahora a seguir haciendo una buena base para junio y seguir con otro pico de forma para octubre. Half ICAN Sevilla me espera. Nadie dijo que fuera fácil. Pero sobre todo a disfrutar.

domingo, 24 de noviembre de 2013

La mujer corredora y del corredor.

Hoy no toca hablar de mí, ni tampoco de lo que me rodea en este mundo de aprendiz del día a día que me envuelve.

Hoy me gustaría prestar especial atención a la mujer corredora o a la mujer del corredor, monta tanto-tanto monta.

Con la música de fondo y analizando todo lo que ha pasado en estos días atrás, esta entrada va dedicada a ellas. La mujer corredora y a la mujer del corredor. Pequeño homenaje desde este blog en el que analizando el entorno en el que me muevo, de clubs deportivos y carreras a lo largo de la geografía andaluza y en algunas ocasiones fuera de ella, veo y analizo desde otro punto de vista como sufren y viven lo que nosotros padecemos.

Hace justo una semana Ana corrió su primera carrera de 10 kilómetros, todo un reto. Quizás para todos los que estemos acostumbrados a correr y sobre todo los que hemos preparado una media distancia, esos 10k pueden no significarnos nada. Pueden hacernos ver que no es más es una corta distancia entre la salida y la meta en la que pasa menos de 1 hora. Pero no, no es eso. Hay que quitarse el sombrero por aquellas mujeres que tras sus jornadas de trabajo, sus labores hogareñas en las que incluyo la ardua tarea de los hijos. la oraganización de la casa, comida, compra y todo aquello en lo que muchos de nosotros, los hombres, dejamos a manos de la otra mitad.



Aún así, sacan tiempo para correr, para lograr esa liberación que llegas a alcanzar cuando te metes kilómetros y kilómetros, muchas veces sin un objetivo claro. Quizás no todo lo que quisieran, quizás no sean tan exigentes como nosotros, donde nos gusta exprimir al cuerpo, llegar a nuestro propio límite planificando cada uno de nuestros entrenos buscando un solo objetivo. EL TRIUNFO. Bien sobre los demás o bien sobre nuestra propia marca. Esa angustiosa agonía del ser humano de intentar llegar un poco más allá.

Pero no quisiera que todo esto quede en calzarte unas zapatillas y salir a correr, No, es sólo parte del objetivo de esta entrada. Hay mucho más detrás.

Quizás recordéis la última entrada. Esas mujeres que aguardan en meta a que su media "naranja" llegue a meta. Es suficiente con verlo aparecer, bien sea el primero, bien sea el último. Minutos de espera, ansiedad, búsqueda, preocupación hasta que lo ves aparecer.

Llevo dos carreras sintiendo esa extraña sensación, la de estar al otro lado. Con la cámara en mano y la mochila a la espalda. Esperando que los minutos sean segundos y las horas minutos. Pero es precisamente todo lo contrario. Los segundos se hacen minutos y los minutos horas. Buscas un color, el color de ese respirar profundo que te hace alentar tu interior sabiendo de que sigues ahí, tu disfrutando y yo sufriendo. Porque sí, sufro esa desesperante angustia hasta que tu presencia se hace cercana y próxima, la cual sólo se consigue una vez cruzamos la meta. Recuperas el aliento y te hace sentir nuevamente que todo ha pasado.

Hoy Ana corrío el Gran Fondo del Mediterráneo por la carretera del Cañarete que une Aguadulce y Almería a través de la costa, un marco precioso en el que el día ha acompañado. Tras ver hoy un precioso amanecer mientras entrenaba mis 11k de hoy, poco después sobre las 10 de la mañana volvían las gomas a pisar el asfalto del Cañarete. Justo ese tramo donde tantos domingos he pasado junto a él, donde la gente aún no se había acostado y yo ya me había levantado para darle los buenos días al domingo. Justo donde las mujeres de esos corredores aguardaban la llegada de sus parejas, niños en mano, que aquí la saga continúa. Ver llegar a cada uno de ellos es toda una satisfación. Seas el primero o seas el último.



Pero queramos o no la preocupación está ahí. Hoy Fernando llegó al límite. Cuando digo al límite no lo digo por decirlo, las fotos a poco más de 50 metros de meta así lo demuestran. Pero ellas, siempre atentas, corrían para alentar la falta de oxígeno que te produce el llegar a ese extremo. Hoy nos has dado un susto a más de uno y sobre todo a ella, "la mujer del corredor". Quizás no seamos conscientes de lo que tengamos alrededor, quizás no lo valoremos en ese momento, debe ser muy difícil cuando la ausencia de oxígeno llega a esos valores ponerse a analizar este tipo de situación. Pero ellas siempre y en la mayoría de los casos están ahí.



Una vez pasado el susto, la angustia o llamadlo como queráis , sólo nos queda hacer partícipe a todos de que este pequeño "gran" grupo de mujeres corredoreas o del corredor, la tenemos a nuestro lado. La tenemos 3 horas aguardando a lleguemos de nuestra primera maratón. La tenemos aguardando a que salgas de los últimos en tus primeros triatlones. La tenemos corriendo hacia meta cuando te ven que llegas al límite. La tenemos aguardando con nuestro hijo para dártelo cuando subas al podium. O simplemente la tenemos corriendo justo 11 horas después de que haya llegada a casa de trabajar tras una jornada dura de trabajo.

No quiero dejar atrás todo lo que estas últimas semanas estamos viviendo. La creación de un nuevo club. El Club Deportivo Algaida, donde con una gran ilusión por parte de sus fundadores y sobre todo me merece una mención especial su Vicepresidente y con mayúscula, un hombre que a su edad tenga la ilusión que le está prestando a este proyecto es digna de admirar, para quitarse el sombrero. Sin duda espero que perdure mucho tiempo esa ilusión que a día de hoy mantenemos.

Así que #go y muchos kilómetros para todos y a darle caña que hay que llevar esto a lo más alto.

Va por ellas. Las que corren. Las que aguardan.

Sweet love everybody


sábado, 5 de octubre de 2013

En mis Venas.

Atrás queda una semana difícil. Altibajos emocionales que han dado pie al contínuo vaivén de la vida. Seguimos mirando adelante pero cogiendo de la mano al transcurrir de la vida, todo aquello que nos rodea, dentro de mis venas.

Hay veces en las que te sientes tan pequeño, tan isignificante, tan inverosímil que sientes que algo se te escapa, se te esfuma por momentos y no puedes atraparlo, no puedes controlarlo.

Esa maldita obsesión en la que entramos como una espiral sin que podamos salir de ella, esa que te hace poner en la balanza lo pisitivo y lo negativo, esa que te hace sopesar el pasado y el futuro, el presente ya es pasado.

Hoy tocar mirar atrás. Hoy toca valorar. Hoy toca poner en la balanza de mis venas el transcurrir de un año. Lleno de ilusiones, nuevas inquietudes, nuevas sensaciones que nunca antes había sentido todas juntas. Miedo, soledad, ansia, concentración, superación. Una batalla contra mi mismo, contra el entorno, contra el medio desconocido.

Llega un día en el que el objetivo no es suficiente, el cuerpo siempre quiere más, no sé por qué, pero es así. Nunca es conformista, siempre en el límite de "un poco más" o "quizás no ha sido suficiente".

Todo ello se resume en tres preceptos principales:
  1. Siéntete como un pez.
  2. Vuela bajo como un Aviador.
  3. Arrástrate como una salamanquesa.
Tres preceptos que se cumplen en el discurrir de un año en el que decides aventurarte en el arte del triatlón.

Jamás había nadado más que lo que cualquiera nada un domingo en la playa. Mis salidas en bici las tenía olvidadas, debidas a la soledad de la carretera. Mis kilómetros sobre el asfalto y de amaneceres mientras veía el Cabo de Gata al fondo eran para otros objetivos.

Llega el día, te lanzas al hermanamiento con los peces, te dan el beneplácito, nadas y te sientes como uno de ellos, pero sabes que nos estás ahí para quedarte, simplemente para volver a salir a flote y notar ese extraño mareo que te produce el brusco cambio de lo horizontal a lo vertical, de lo líquido a lo sólido. Montas tus alas y te dispones a volar, notar el aire en rostro, el discurrir de la sal del mar queda atrás, intentas respirar, pero no puedes, vas demasiado acelerado, tu corazón bombea a través de tus venas la ilusión de acabar, pero tu mente quiere alargarlo todo lo que pueda, sufres pero disfrutas, aprietas todos tus músculos, tu tensión libera tu mirada, hacia adelante, hacia el objetivo. Hacia ese trago de relajación que llegas a alcanzar, vuelves a respirar, vuelves a volar. Miras a tu alrededor, no ves a nadie, sólo tu. Están ahí, pero no los quieres o simplemente no los puedes atrapar. Sigues en tu soledad a escasos centímetros del suelo, volando bajo, muy bajo. Ya sólo piensas en la satisfación, a base de inyecciones que se proyectan a tu paso al grito de "Aviador", al grito de "vamos papá", al susurro de "vamos amor".

Apunto de salir de la espiral, lo ves en la distancia, quieres alargarlo, sientes que no puedes, que tu meta ha llegado, es el fin de tu viaje. No crees que el llegar exhausto estuviera tan cerca. Paras, ahora el mareo es porque quieres pasar de lo vertical a lo horizontal. Te vuelve a faltar el aire, te sientes vacío y lleno a la vez al ver que se recargan tus venas esos abrazos, esos besos. Sabes que están ahí, los ves y los sientes. Ha merecido la pena, aunque sin ellos no hubiera sido posible, no hubiera sido igual. Cuando no puedes más vas un poco más allá, te están esperando, esperando por tí sin que tú ofrezcas nada a cambio. Sólo puedes ofrecer miradas, impresiones, sólo puedes ofrecer tu soledad convertida en unidad. La UNIDAD que me da el llegar al objetivo, no importan registros, sólo importa que al otro lado están esperando para coseros en un abrazo. Esa mirada que te esbozan mezcla de satisfación mezcla de preocupación.

Ahora toca mirar el pasado para pensar en el futuro. Analizo todo lo vivido y veo que estás rodeado de desconocidos, muchos, conocidos, pocos. Te haces con tu espacio, miradas perdidas, repasas en silencio el proceso mecanizado en tu mente. Miras al suelo, está todo listo, pronto estarás de nuevo ahí. Habrás dejado atrás nervios, ahora toca disfrutar, lo peor ya pasó, estás metido de lleno en la espiral. Pero sigues notando esa soledad que te acompaña desde que entraste, que te aisla de sonidos exteriores, que te transporta en ti mismo y en tu interior, en tu particular lucha contras tus propios límites, en la lucha contra el miedo al no poder llegar, al no ser capaz.

Me he dado cuenta que en el oscuro mundo del triatlón, desconocido para mí hasta hace unos meses, hay mucho de lo que aprender.
  1. La soledad que te lleva y te trae por el ir y venir de los medios, de la concentración, del aislamiento y del poner a prueba tu mente para ir cumpliendo hitos a través de tus checklist mentales.
  2. El volver a disfrutar como tantos años atrás hacía sobre las dos ruedas, que nunca olvidé pero que sí abandoné.
  3. El descubrir un medio en el que poco a poco me siento más tranquilo, disfrutanto de los nuevos parajes que me aportan el mirar al fondo y ver que ahí también hay vida, el ver que aunque sea por momentos, pueda deslizarme sobre su superficie, pueda notar el silencio del mar, ese mar que me acompaña a lo largo de mi vida.
  4. El no olvidar mis principios en la competición calzándome las zapatillas, añadiendo kilómetros a mis piernas.
  5. Que el ser vegetariano es sólo una opción, es sólo un estilo de vida que he escogido, con el cual cada día me siento mejor conmigo mismo. Y ver que no es una oposición a la compatibilidad con el deporte.
  6. Superación a los distintos estados que sientes desde que lo último que oyes es el bocinazo de salida hasta que recuperas el sentido al cruzar la meta, es como si se tratara de un sueño del que despiestas y tienes a los tuyos a tu lado.
  7. A pesar de ser partidario de vivir en soledad, me he dado cuenta de que no sirvo para ello. El Triatlón del Sol en Roquetas me hizo ver que esa soledad de la que siempre defendía se volvía en mi contra al saber que no tenía cerca a los míos. Los miedos eran mayores, inseguridad, tristeza, ansiedad. No busqué esa mirada cómplice que siempre tengo al cruzar la meta, no estaba, estaba lejos, muy lejos y la añoraba, la deseaba. Oir esas palabras nada más salir de la burbuja, al volver a recuperar el aliento, fuego abierto al objetivo "cumplido".
  8. El postureo no va conmigo, no miro alrededor, sólo miro en mi interior, soy mi único referente, no intento imitar a nadie. Sólo quiero alcanzar al espíritu de la superación para que no se me escape nunca.

Largo camino queda a día de hoy para afrontar nuevo retos, aún en la chistera, aún en las nubes. Muchos amaneceres por ver, por descubrir, por aprender del silencio del mar, del volar cortando el viento y de acariciar a milímetros de distancia el cielo y la tierra. Nuevas distancias en el horizonte.

Volver a situarme en la balanza para decantarme por el lado de la soledad del "Aviador-KLM036", el lado de la superación, la sonrisa, el abrazo, los ánimos y los besos. 

Porque para mí la UNIDAD no es 1, La UNIDAD es igual a  4.