martes, 15 de julio de 2014

Crónica Triatlón Ciudad de Almería.

Con un mes de retraso os dejo la crónica de la IX edición del Triatlón Ciudad de Almería. Se desarrollaba en dos distancias, olímpico (1.5-40-10) y sprint (750-20-5) y como lo de ir a carajo sacado y con el corazón en la boca no me va, llevaba ya tiempo preparándome el que sería mi primer triatlón en distancia olímpica. Más distancia pero a ritmos más lentos.
 
Una semana antes tuve que irme a Málaga el fin de semana. Un fin de semana donde me tocaba sesión de bici y bici-carrera. Así que me compré un portabicicletas, una V-20 y unos pulpos para sujetarla. Ya empezaba a principios de junio a notarse el calor y eso que suelo entrenar temprano, sobre las 8 am.
 
El sábado me tocaban 2 horas de bici y 1 h de run. La bici la haría dirección Málaga-Torre del Mar, como tantas veces cuando era joven había realizado ese recorrido. Recordaba que pasaban muchos coches por esa carretera que va junto al mar todo el rato, pero me sorprendió que vi a muchísimos ciclistas (como antaño) y que los coches respetaban la distancia de seguridad con los ciclistas, lo que hacía que te sintieras mucho más seguro que rodando por las carreteras de Almería. Tras llegar a casa de mis padres, cambio de zapatillas, gorra y a correr al paseo marítimo. Ofussss que calor estaba empezando a tener, eran más o menos las 10:30 de la mañana y apretaba de lo lindo. Recorrido en principio por el centro de Málaga (Plaza de la Merced, Alcazabilla, Paseo del Parque) ummmm que maravilla correr por tu tierra, hasta llegar al Muelle Uno. Lo recorro entero y llego al paseo marítimo, gente en la playa e incluso bañándose. Llevaba mi bidón con medio litro de agua con sales y un gel. Cuando tocó dar la vuelta, a los 30 minutos, lo hice a la altura de una de las duchas de la playa. El bidón me lo había bebido entero y me iba a tomar el gel. Peor necesitaba refrescarme, así que metí la cabeza bajo el agua, mojé la gorra y recargué el bidón. Así lo hice hasta en tres ocasiones, el calor cada vez iba a más y tenía claro que no quería que me diera un golpe de calor, aflojé el ritmo y me paré cuando el cuerpo me pedía que lo refrescara en una ducha. Vuelta al Muelle Uno y para casa.
 
Al día siguiente tocaban unas dos horas de bici, pero en esta ocasión había quedado con el gran "MINIVIP", Francis. Quedamos en un lugar archiconocido en el barrio de mis padres, donde vendían los hielos en el Molinillo, nos conocimos en persona en ese momento y fuimos hasta Torre del Mar charlando y disfrutando de lo que nos gustaba. La verdad es que fue un placer conocerlo, es un tío muy grande que me dio algunos consejos de cara a mi primer Half. Sobre todo lo de trabajar la cadencia. Yo suelo ir más atrancado, quizás por el plato de 52 dientes que llevo y él iba constantemente y a pesar del viento que tuvimos en contra a la vuelta con su 50. Él también estaba apuntado al olímpico de Almería al igual que yo, así que coincidiríamos en la prueba al domingo siguiente.
 
El sábado fui a recoger los dorsales y el chip para tenerlo todo preparado el domingo por la mañana ya que la salida era a las 9 am.
 
Me levanto a desayunar tranquilo y con tiempo suficiente, después lo harían los niños y la mujer ya que habían decidido ir a verme desde la salida. Cargo la bici con todo el material y para El Toyo. Allí me encuentro con un compañero del club que también hace su primer olímpico, al igual que vuelvo a ver a Minivip. Todo colocadito en el box y a ponerse el neopreno. La distancia desde el box hasta la salida del agua está un poco retirada y tengo que decir que no me dio mucho tiempo para calentar, aunque para lo malo que soy en el agua rindo igual calentando que no. Un chapuzón para ver que tal está de temperatura y ver que se estaba levantando un poco de levante, que raro en Almería viento. Efectivamente, así fue. Tras la explicación de como era el circuito de agua, el viento iba cada vez a más, bocinazo y al agua, al principio con mucha calma, ya que no tengo ganas de que me den palos, no tengo necesidad, estaba allí para disfrutar y terminar la prueba. La primera boya se ve perfectamente, pero...... la segunda, ¿donde está?, el sol daba de pleno y era imposible divisarla. Menos mal que junto a ella había una lancha con un juez para ver que la gente no se la saltaba y la tomé como referencia. Poco a poco iba avanzando hasta llegar a ella. Otro giro y para la orilla que aún queda otra vueltecita. Ya se veía como todos los participantes se habían estirado al coger su ritmo y yo fui prácticamente junto a otros 3 en esta segunda vuelta, quitando la parte final que no se donde fueron dos de ellos si delante o detrás.
 
Salgo del agua y la verdad es que me quedé con ganas de nadar más rato, estaba muy agusto, quizás era por tomármelo con calma. Ahora toca quitarse el neopreno, gafas, tapones de los oídos (no puedo nadar sin ellos), gorro y correr durante un buen rato para llegar a boxes, pasarela de madera incluída.
 
Upssssss que pocas bicis, pero me da igual. Yo a lo mío, se que en el agua me sacan lo más grande. Me monto y a dar las tres vueltas que se componen los 40 kilómetros de bici. Para entonces el levante no era una simple brisa, era bastante más. El sector era paralelo a la pista del aeropuerto de Almería y la velocidad era bastante alta la que llevaba debido al viento que me empujaba con fuerzas. Poco antes de dar la vuelta diviso un avión que está a punto de tomar tierra, coincidiendo prácticamente cuando yo enfilaba el punto de giro. Que más podía pedir¡¡¡¡¡¡¡ Mis dos pasiones juntas. Un Boeing 737-800 de Ryanair a punto de aterrizar y yo haciendo un triatón. Pero al dar la vuelta vi y fui consciente de la fuerza y dureza del viento, encima iba sólo, sin nadie que me protegiera y pudiéramos darnos relevos para que se nos hiciera menos duro. Me acordé de Minivip, que iba delante mía unos kilómetros, cadencia-cadencia-cadencia, y así lo hice, empecé a meter cadencia para no vaciarme e ir haciendo camino poco a poco. Pocos fueron los momentos donde fui con alguien, en la segunda vuelta rodé un rato con un par de ellos que no me gustaba la manera de la que iban. Uno con plato grande, totalmente atrancado y tirando como podía y otro dando tirones constantemente en el grupo. Yo a lo mío y mi ritmo. El del plato petó en un pequeño repecho que había y el otro se quedó atrás en una de esas. Aún así coincidí en la tercera vuelta con otros tres que si iban de una manera más organizada. Mientras tanto veía como la distancia con Minivip se mantenía y nos saludábamos en cada cruce. Agradecer también a Alexcruzkeops la palabras de ánimo que me daba cada vez que me veía.
 
Momento T2. La media de la bici había sido baja, el viento fue bastante he hizo que no fuera posible ir más rápido. Ahora tocaban los 10 kilómetros. Hacía calor a pesar del viento, pero como era un circuito a tres vueltas tampoco es que me molestara mucho, avituallamiento de agua en el que prácticamente me paraba para coger una botella para beber y otra para tirármela por encima. Así durante tres vueltas donde también había unos voluntarios que con una manguera iban refrescando a los participantes y donde daban ganas de quedarte ahí debajo del agua durante un buen rato. A mitad de carrera alcancé a Minivip, desde atrás le ofrecí un plato de espetos, jejejej, corrimos un ratín juntos charlando y proseguí mi marcha, me insistió en que si seguía así bajaba de las 3 horas. La verdad es que tampoco lo estaba calculando en cada vuelta. Bueno sí, en la última miré el tiempo que llevaba y vi que bajaba. ;) Última vuelta, ya sólo quedaba terminar de disfrutar de este día, último giro y a buscar a los míos, mis niños y mi mujer esperando en un lado, les pregunto a los críos si quieren entrar conmigo en meta y ellos como loco. Así llego a la meta de mi primer triatlón olímpico. Sonriendo, feliz y en compañía de lo que más quiero en el mundo. Que más puedo pedir¡¡¡¡¡
 
Momento para la cervecita fría y fruta, había hecho mucho calor y había que recuperar. A recoger las cosas del box antes de que salieran los del sprint y a comer con los compañeros del club. Que por cierto no me pude despedir ni ver a Minivip en meta ya que me tuve que ir deprisa y corriendo porque a mi mujer le dio un dolor en la espalda y la llevé al médico, aunque ya hablamos por whatsapp.
 
Tiempo final: 2:58:25

sábado, 29 de marzo de 2014

III Duatlón Ciudad de Almería.

El III Duatlón Ciudad de Almería se realizó el pasado 23 de marzo. Era la primera vez en la que participaba en una prueba como ésta. Distancia sprint, o lo que es lo mismo 5-20-2,5. Correr, pedalear y volver a correr.

Había leído y escuchado por diferentes medios que el duatlón era mucho más duro que el triatlón, pues era hora de comprobarlo, no?

La salida era en el Parque Andarax, muy cerca de la universidad de Almería y junto al mar. Un circuito dentro del parque en el sector de carrera y junto al mar en el de bici. Era idóneo para volar.



Era inevitable el ojear los resultados del año pasado y más cuando no has participado en una prueba así. La gente vuela a pie y en bici en estas carreras. La gente está fortísima. Y yo venía con la carrera a pie muy escasa y sin haber entrenado nada de calidad que para un 5k y un 2,5k son fundamentales, pero la tendinitis de la rodilla que me ha tenido parado mes y medio ha hecho que sólo hubiera hecho rodajes a ritmos bajos.

Tampoco había entrenado lo suficiente las transiciones, simplemente 7 días antes junto a José Ramón y Fernando que nos acompañó en la bici unos kilómetros hicimos 40 de bici dándonos relevos constantemente y casi 7k corriendo que se me hicieron un poco largos al final. Pero el resultado para mí había sido bueno. Una media de 30km/h y 4:30min/km.

Así que el Parque Andarax nos presentamos tres miembros del C.D. Algaida para participar en este duatlón. José Luis, Garrido y yo. PRESI¡¡¡¡¡¡ mono TAYMORY ya¡¡¡¡¡ ;)





La salida se daba a las 10:30 y allí estábamos sobre las 9:00. Hay que dejar la bici a punto, colocarle dorsales al casco, al portadorsal y a la bici. Mirar que va todo bien, entrar al box y prepararlo todo para no dejar nada al azar. No se te puede pasar ni un detalle en un deporte como éste. Si algo se te olvida pues imaginaros, te vas para casa con lo puesto.

Unas vueltas con la bici, todo ok, unas vueltas para calentar a pie. Fotos y a esperar el bocinazo.

Mi objetivo era hacer este duatlón entre 1:15:00 y 1:20:00

Así que sólo quedaba darlo todo. Allá vamos¡¡¡¡¡ Preparados con mi mono de Aviador y mis Zoot Ultra Tempo. Go¡¡¡¡¡



Run 5K:
Posicionado en la parte de atrás en la salida había que dar dos vueltas a un circuito. Salgo bien de ritmo, muy cómodo, incluso al tener una leve pendiente en el primer tramo del recorrido, voy manteniendo una media de 4:20 más o menos. Enseguida se van formando pequeños grupos. Voy adelantando a mucha gente y tras el primer kilómetro me pongo detrás de un grupo para mantener el ritmo, lo aguanto bien, incluso tras dar la primera vuelta creo que puedo apretar un poco más. Me pongo delante de ellos y aumento un poco el ritmo, algunos se quedan y sólo me siguen una chica y un chico que se quedaría en el 3,5K. La chica se pega a mi todo lo que puede y se le oye la respiración muchísimo, no creía que fuera a aguantar mi ritmo, pero si veía que se quedaba un pelín le hacía la goma para que se volviera a pegar y no quedarse tirada. Es más a falta de 500 metros me dio las gracias por llevarla hasta allí. Eso si que es compañerismo. Al final se quedó un poco descolgada, yo aflojé un poco porque quería oxigenar un poco las piernas antes de montar en la bici. El resultado había sido muy bueno, mucho mejor de lo que esperaba. 



Tocaba T1. Casco, Zoot fuera y a descolgar la bici. Objetivo: pillar un buen grupo. Transición en 1:15 (entrar en box, cambio de calzado, casco, bicicleta y correr hasta la zona de montaje)



Ciclismo 20K:
Tras montarme en la bici vi que a unos metros habían salido 3 o 4 duatletas. Había que subir un puente y si no los cogía ahí se me iban a ir mucho. Soplaba el viento de cara de levante, más de lo que las previsiones habían anunciado, plato grande, apretón y en unos metros estaba a rueda. Era momento de hidratarse y estar un poco a rueda para que las piernas se habituaran tras el acelerón para pillarlos. En breve éramos unos 5 o 6, pero sólo 4 dábamos relevos, de esa manera nos íbamos organizando. Vuelta por Costacabana y al ponerme de pie en la bici para salir fuerte noté un pinchazo en la espalada. Menos mal que no fue a más. Ahora el viento era a favor y se notaba lo rápido que íbamos. Piñones abajo y a tope. Giro a derechas dirección norte y para abajo otra vez para enfilar la zona de transición. Ahí pasé delante y di un nuevo relevo, esta vez más fuerte que antes, había que aprovechar el aire a favor, manteniendo los 40 km/h llegamos al giro de la primera vuelta. Otra vez dirección Costacabana. Durante este tramo adelantamos a un par de participantes, uno de ellos se pegó a rueda, pero aquí es donde vino mi error. Al girar al final del paseo tenía previsto tomarme un gel, así lo hice, pero perdí rueda que me fue prácticamente imposible recuperar hasta llegar casi a la zona de bajada de la bici. Rodando a 42-44 Km/h no era capaz de alcanzarlos. Ellos empezaron de nuevo con los relevos y el chaval que yo llevaba detrás pasó un par de veces a tirar, pero no podía más y enseguida lo adelantaba para que no perdiéramos más tiempo. Él se puso a rueda y yo tiraba a todo lo que me daban las piernas. Antes de bajarnos de la bici y con la T2 a la vista se puso a mi lado, nos dimos la mano y me dio las gracias por haberlo llevado hasta ahí, me dijo que me debía una cerveza. Tampoco soy de los que se molesta porque se me pongan a rueda. Cuando las piernas no van hay que resguardarse y punto.



T2 en 57". Bicicleta colgada, casco fuera y a ponerse otra vez las Zoot.



Run 2,5k:
Este es el peor momento en un duatlón/triatlón. Después de haberlo dado todo en la bici y estar tirando un buen rato a todo gas, las piernas las llevaba encendidas, aún así apreté los dientes y salí todo lo rápido que pude. Ya prácticamente sólo y aumentando el ritmo conforme las piernas se me adaptaban otra vez era momento de disfrutar del final. Sólo miraba el ritmo y veía que era cada vez más rápido, pasando de salir a 4:36 min/k el primer kilómetro y terminar a 4:21 min/k el último 500.





Resultado final 1:11:26. Objetivo más que cumplido¡¡¡¡¡ Cansado pero muy contento, había conseguido bajar el tiempo previsto y en unos cuantos minutos. Ahora tocaba reponer fuerzas, naranjada, agua, plátano, naranja y proteínas al llegar a casa. Los músculos tienen que volver a regenerarse lo antes posible. Fotos con amigos, mis niños y mi mujer esperándome. José Luis y Garrido una de cal y otra de arena. Garrido terminó también mucho mejor de lo que esperaba y José Luis sufrió un pinchazo en la pierna, ya le vi mala cara cuando me lo crucé en la parte final de la carrera.



Muy bien la organización. Los circuitos estupendos, ambientazo y un domingo disfrutando de lo que me gusta. ¿Que más se puede pedir?



Resumen:

Run 5K: 21:18 (4:20 min/k)
T1: 1:15
Bici: 36:31 (32.5 Km/h)
T2: 00:57
Run 2,5k: 11:27 (4:31 min/k)

A mejorar y a apreder, cuando me vuelva a tomar un gen en una prueba como ésta será cuando tenga una rueda asegurarda para que no se me vuelvan a ir.



Pero a pesar de ello estoy más que satisfecho con el resultado. Ahora a seguir haciendo una buena base para junio y seguir con otro pico de forma para octubre. Half ICAN Sevilla me espera. Nadie dijo que fuera fácil. Pero sobre todo a disfrutar.

domingo, 24 de noviembre de 2013

La mujer corredora y del corredor.

Hoy no toca hablar de mí, ni tampoco de lo que me rodea en este mundo de aprendiz del día a día que me envuelve.

Hoy me gustaría prestar especial atención a la mujer corredora o a la mujer del corredor, monta tanto-tanto monta.

Con la música de fondo y analizando todo lo que ha pasado en estos días atrás, esta entrada va dedicada a ellas. La mujer corredora y a la mujer del corredor. Pequeño homenaje desde este blog en el que analizando el entorno en el que me muevo, de clubs deportivos y carreras a lo largo de la geografía andaluza y en algunas ocasiones fuera de ella, veo y analizo desde otro punto de vista como sufren y viven lo que nosotros padecemos.

Hace justo una semana Ana corrió su primera carrera de 10 kilómetros, todo un reto. Quizás para todos los que estemos acostumbrados a correr y sobre todo los que hemos preparado una media distancia, esos 10k pueden no significarnos nada. Pueden hacernos ver que no es más es una corta distancia entre la salida y la meta en la que pasa menos de 1 hora. Pero no, no es eso. Hay que quitarse el sombrero por aquellas mujeres que tras sus jornadas de trabajo, sus labores hogareñas en las que incluyo la ardua tarea de los hijos. la oraganización de la casa, comida, compra y todo aquello en lo que muchos de nosotros, los hombres, dejamos a manos de la otra mitad.



Aún así, sacan tiempo para correr, para lograr esa liberación que llegas a alcanzar cuando te metes kilómetros y kilómetros, muchas veces sin un objetivo claro. Quizás no todo lo que quisieran, quizás no sean tan exigentes como nosotros, donde nos gusta exprimir al cuerpo, llegar a nuestro propio límite planificando cada uno de nuestros entrenos buscando un solo objetivo. EL TRIUNFO. Bien sobre los demás o bien sobre nuestra propia marca. Esa angustiosa agonía del ser humano de intentar llegar un poco más allá.

Pero no quisiera que todo esto quede en calzarte unas zapatillas y salir a correr, No, es sólo parte del objetivo de esta entrada. Hay mucho más detrás.

Quizás recordéis la última entrada. Esas mujeres que aguardan en meta a que su media "naranja" llegue a meta. Es suficiente con verlo aparecer, bien sea el primero, bien sea el último. Minutos de espera, ansiedad, búsqueda, preocupación hasta que lo ves aparecer.

Llevo dos carreras sintiendo esa extraña sensación, la de estar al otro lado. Con la cámara en mano y la mochila a la espalda. Esperando que los minutos sean segundos y las horas minutos. Pero es precisamente todo lo contrario. Los segundos se hacen minutos y los minutos horas. Buscas un color, el color de ese respirar profundo que te hace alentar tu interior sabiendo de que sigues ahí, tu disfrutando y yo sufriendo. Porque sí, sufro esa desesperante angustia hasta que tu presencia se hace cercana y próxima, la cual sólo se consigue una vez cruzamos la meta. Recuperas el aliento y te hace sentir nuevamente que todo ha pasado.

Hoy Ana corrío el Gran Fondo del Mediterráneo por la carretera del Cañarete que une Aguadulce y Almería a través de la costa, un marco precioso en el que el día ha acompañado. Tras ver hoy un precioso amanecer mientras entrenaba mis 11k de hoy, poco después sobre las 10 de la mañana volvían las gomas a pisar el asfalto del Cañarete. Justo ese tramo donde tantos domingos he pasado junto a él, donde la gente aún no se había acostado y yo ya me había levantado para darle los buenos días al domingo. Justo donde las mujeres de esos corredores aguardaban la llegada de sus parejas, niños en mano, que aquí la saga continúa. Ver llegar a cada uno de ellos es toda una satisfación. Seas el primero o seas el último.



Pero queramos o no la preocupación está ahí. Hoy Fernando llegó al límite. Cuando digo al límite no lo digo por decirlo, las fotos a poco más de 50 metros de meta así lo demuestran. Pero ellas, siempre atentas, corrían para alentar la falta de oxígeno que te produce el llegar a ese extremo. Hoy nos has dado un susto a más de uno y sobre todo a ella, "la mujer del corredor". Quizás no seamos conscientes de lo que tengamos alrededor, quizás no lo valoremos en ese momento, debe ser muy difícil cuando la ausencia de oxígeno llega a esos valores ponerse a analizar este tipo de situación. Pero ellas siempre y en la mayoría de los casos están ahí.



Una vez pasado el susto, la angustia o llamadlo como queráis , sólo nos queda hacer partícipe a todos de que este pequeño "gran" grupo de mujeres corredoreas o del corredor, la tenemos a nuestro lado. La tenemos 3 horas aguardando a lleguemos de nuestra primera maratón. La tenemos aguardando a que salgas de los últimos en tus primeros triatlones. La tenemos corriendo hacia meta cuando te ven que llegas al límite. La tenemos aguardando con nuestro hijo para dártelo cuando subas al podium. O simplemente la tenemos corriendo justo 11 horas después de que haya llegada a casa de trabajar tras una jornada dura de trabajo.

No quiero dejar atrás todo lo que estas últimas semanas estamos viviendo. La creación de un nuevo club. El Club Deportivo Algaida, donde con una gran ilusión por parte de sus fundadores y sobre todo me merece una mención especial su Vicepresidente y con mayúscula, un hombre que a su edad tenga la ilusión que le está prestando a este proyecto es digna de admirar, para quitarse el sombrero. Sin duda espero que perdure mucho tiempo esa ilusión que a día de hoy mantenemos.

Así que #go y muchos kilómetros para todos y a darle caña que hay que llevar esto a lo más alto.

Va por ellas. Las que corren. Las que aguardan.

Sweet love everybody


sábado, 5 de octubre de 2013

En mis Venas.

Atrás queda una semana difícil. Altibajos emocionales que han dado pie al contínuo vaivén de la vida. Seguimos mirando adelante pero cogiendo de la mano al transcurrir de la vida, todo aquello que nos rodea, dentro de mis venas.

Hay veces en las que te sientes tan pequeño, tan isignificante, tan inverosímil que sientes que algo se te escapa, se te esfuma por momentos y no puedes atraparlo, no puedes controlarlo.

Esa maldita obsesión en la que entramos como una espiral sin que podamos salir de ella, esa que te hace poner en la balanza lo pisitivo y lo negativo, esa que te hace sopesar el pasado y el futuro, el presente ya es pasado.

Hoy tocar mirar atrás. Hoy toca valorar. Hoy toca poner en la balanza de mis venas el transcurrir de un año. Lleno de ilusiones, nuevas inquietudes, nuevas sensaciones que nunca antes había sentido todas juntas. Miedo, soledad, ansia, concentración, superación. Una batalla contra mi mismo, contra el entorno, contra el medio desconocido.

Llega un día en el que el objetivo no es suficiente, el cuerpo siempre quiere más, no sé por qué, pero es así. Nunca es conformista, siempre en el límite de "un poco más" o "quizás no ha sido suficiente".

Todo ello se resume en tres preceptos principales:
  1. Siéntete como un pez.
  2. Vuela bajo como un Aviador.
  3. Arrástrate como una salamanquesa.
Tres preceptos que se cumplen en el discurrir de un año en el que decides aventurarte en el arte del triatlón.

Jamás había nadado más que lo que cualquiera nada un domingo en la playa. Mis salidas en bici las tenía olvidadas, debidas a la soledad de la carretera. Mis kilómetros sobre el asfalto y de amaneceres mientras veía el Cabo de Gata al fondo eran para otros objetivos.

Llega el día, te lanzas al hermanamiento con los peces, te dan el beneplácito, nadas y te sientes como uno de ellos, pero sabes que nos estás ahí para quedarte, simplemente para volver a salir a flote y notar ese extraño mareo que te produce el brusco cambio de lo horizontal a lo vertical, de lo líquido a lo sólido. Montas tus alas y te dispones a volar, notar el aire en rostro, el discurrir de la sal del mar queda atrás, intentas respirar, pero no puedes, vas demasiado acelerado, tu corazón bombea a través de tus venas la ilusión de acabar, pero tu mente quiere alargarlo todo lo que pueda, sufres pero disfrutas, aprietas todos tus músculos, tu tensión libera tu mirada, hacia adelante, hacia el objetivo. Hacia ese trago de relajación que llegas a alcanzar, vuelves a respirar, vuelves a volar. Miras a tu alrededor, no ves a nadie, sólo tu. Están ahí, pero no los quieres o simplemente no los puedes atrapar. Sigues en tu soledad a escasos centímetros del suelo, volando bajo, muy bajo. Ya sólo piensas en la satisfación, a base de inyecciones que se proyectan a tu paso al grito de "Aviador", al grito de "vamos papá", al susurro de "vamos amor".

Apunto de salir de la espiral, lo ves en la distancia, quieres alargarlo, sientes que no puedes, que tu meta ha llegado, es el fin de tu viaje. No crees que el llegar exhausto estuviera tan cerca. Paras, ahora el mareo es porque quieres pasar de lo vertical a lo horizontal. Te vuelve a faltar el aire, te sientes vacío y lleno a la vez al ver que se recargan tus venas esos abrazos, esos besos. Sabes que están ahí, los ves y los sientes. Ha merecido la pena, aunque sin ellos no hubiera sido posible, no hubiera sido igual. Cuando no puedes más vas un poco más allá, te están esperando, esperando por tí sin que tú ofrezcas nada a cambio. Sólo puedes ofrecer miradas, impresiones, sólo puedes ofrecer tu soledad convertida en unidad. La UNIDAD que me da el llegar al objetivo, no importan registros, sólo importa que al otro lado están esperando para coseros en un abrazo. Esa mirada que te esbozan mezcla de satisfación mezcla de preocupación.

Ahora toca mirar el pasado para pensar en el futuro. Analizo todo lo vivido y veo que estás rodeado de desconocidos, muchos, conocidos, pocos. Te haces con tu espacio, miradas perdidas, repasas en silencio el proceso mecanizado en tu mente. Miras al suelo, está todo listo, pronto estarás de nuevo ahí. Habrás dejado atrás nervios, ahora toca disfrutar, lo peor ya pasó, estás metido de lleno en la espiral. Pero sigues notando esa soledad que te acompaña desde que entraste, que te aisla de sonidos exteriores, que te transporta en ti mismo y en tu interior, en tu particular lucha contras tus propios límites, en la lucha contra el miedo al no poder llegar, al no ser capaz.

Me he dado cuenta que en el oscuro mundo del triatlón, desconocido para mí hasta hace unos meses, hay mucho de lo que aprender.
  1. La soledad que te lleva y te trae por el ir y venir de los medios, de la concentración, del aislamiento y del poner a prueba tu mente para ir cumpliendo hitos a través de tus checklist mentales.
  2. El volver a disfrutar como tantos años atrás hacía sobre las dos ruedas, que nunca olvidé pero que sí abandoné.
  3. El descubrir un medio en el que poco a poco me siento más tranquilo, disfrutanto de los nuevos parajes que me aportan el mirar al fondo y ver que ahí también hay vida, el ver que aunque sea por momentos, pueda deslizarme sobre su superficie, pueda notar el silencio del mar, ese mar que me acompaña a lo largo de mi vida.
  4. El no olvidar mis principios en la competición calzándome las zapatillas, añadiendo kilómetros a mis piernas.
  5. Que el ser vegetariano es sólo una opción, es sólo un estilo de vida que he escogido, con el cual cada día me siento mejor conmigo mismo. Y ver que no es una oposición a la compatibilidad con el deporte.
  6. Superación a los distintos estados que sientes desde que lo último que oyes es el bocinazo de salida hasta que recuperas el sentido al cruzar la meta, es como si se tratara de un sueño del que despiestas y tienes a los tuyos a tu lado.
  7. A pesar de ser partidario de vivir en soledad, me he dado cuenta de que no sirvo para ello. El Triatlón del Sol en Roquetas me hizo ver que esa soledad de la que siempre defendía se volvía en mi contra al saber que no tenía cerca a los míos. Los miedos eran mayores, inseguridad, tristeza, ansiedad. No busqué esa mirada cómplice que siempre tengo al cruzar la meta, no estaba, estaba lejos, muy lejos y la añoraba, la deseaba. Oir esas palabras nada más salir de la burbuja, al volver a recuperar el aliento, fuego abierto al objetivo "cumplido".
  8. El postureo no va conmigo, no miro alrededor, sólo miro en mi interior, soy mi único referente, no intento imitar a nadie. Sólo quiero alcanzar al espíritu de la superación para que no se me escape nunca.

Largo camino queda a día de hoy para afrontar nuevo retos, aún en la chistera, aún en las nubes. Muchos amaneceres por ver, por descubrir, por aprender del silencio del mar, del volar cortando el viento y de acariciar a milímetros de distancia el cielo y la tierra. Nuevas distancias en el horizonte.

Volver a situarme en la balanza para decantarme por el lado de la soledad del "Aviador-KLM036", el lado de la superación, la sonrisa, el abrazo, los ánimos y los besos. 

Porque para mí la UNIDAD no es 1, La UNIDAD es igual a  4.


lunes, 23 de septiembre de 2013

TriWhite Carboneras. Distancia Sprint.

Llegó el momento de ir a por el tercer y último triatlón de mi primera temporada como triatleta. Se trataba del Triatlón de Carboneras y más concretamente en la distancia sprint. También se podía optar por la distacia Olímpica (ésta la dejamos para el año que viene) y la Super-Sprint.

A pesar de vivir en la provincia de Almería, nunca había estado allí y mirando un poco por internet vi que estaban de fiestas en el pueblo justo cuando se celebraba el triatlón. Sin duda era un aliciente más para pasar un buen fin de semana en familia, celebrando mi 16 aniversario de boda y disfrutando del triatlón de la mano de White Go For It.

Para mí este triatlón no era uno cualquiera ya que los otros que había realizado eran con la bicicleta de montaña por ser "Cross", a la que tengo que dedicarle más horas y hacerle más ajustes porque no termino de acomodarme a ella. Así que tenía ganas de nadar esos 750 metros de mar abierto, sus 20 kilómetros con mi "flaca" y darle a la pata durante el run con mis Zoot Ultra Tempo.


El viernes por la tarde ya lo tenía todo listo así que sólo quedaba esperar los primeros rayos de sol del sábado para levantarnos los cuatro, desayunar, cargar el coche y salir hacia Carboneras. Todo esto con dos niños de 8 y 7 años pues como sabéis muchos de aquí no se hace en un ratín. Ese sábada me levanto con muchos mocos, cosa muy muy rara en mí, me duele un poco la cabeza y parece que he cogido frío, seguramente el último día de la piscina. Me tomo un ibuprofeno y al rato empiezo a sudar, no sé si de los nervios o del posible resfriado que estoy pillando.

1 Hora es aproximadamente el tiempo que tengo hasta llegar allí, así que a media mañana ya estamos de camino con la banda sonora en el coche que habíamos escogido para el trayecto y el fin de semana, Rozalén "Comiéndote a besos" era la música que nos acompañaba, letra preciosa, relajante y muy acorde con el pueblo de Carboneras.



Para llegar hay que adentrarse en el Parque Natural del Cabo de Gata y bajar por una carretera que te lleva directamente al puerto. Carretera por la que transcurriría el sector de bicicleta y que están acotando mediante conos. Aparco y ya se huele en el ambiente el olor a triatletas. Retiro mi dorsal, damos una vuelta por el pueblo y comemos. Dejamos las cosas de dormir en el polideportivo que había habilitado para los triatletas que lo quisieran para dormir esa noche allí. Llega la hora de ponerse en funcionamiento. Trimono, dorsales en casco, bicicleta, portadorsal y el neopreno a la bolsa que está prohibido, dicen que estaba a unos 25º, así que imaginaros. Antes de dejar la cosas en el box veo la salida del Olímpico donde veo a unos amigos, les saludo y le deseo suerte.

Poco a poco se va acercando el momento de salir, no sin antes repasar una y otra vez todo para que no se me olvide nada. Ya con todo preparado voy hacia el box y allí me encuentro con "Alexcruzkeops" charlamos un poco y nada más empezar a hablar con él te das cuenta de que es una gran persona. Todo un placer. Mientras mi mujer cámara en mano para inmortalizar los momentos.

A las 18:00 es nuestra hora de salida y ya se me puede ver en la cara los nervios, se me notan mucho. El mar está algo revuelto, nunca había nadado una distancia Sprint en el mar, las veces anteriores fueron de 500 metros. Esta vez decido colocarme atrás para no llevarme muchos manotazos e ir poco a poco cogiendo mi ritmo. Antes de salir a nadar y junto a Alex se encuetra su padre, también una persona la mar de maja. Da gusto encontrarse personas así.



Natación: había que realizar un rectángulo para completar los 750 metros y tras el bocinazo me adentro poco a poco en el agua, empiezo a nadar, apenas hay aglomeración ni manotazos, cojo mi ritmo, no me agobio en ningún momento, pero las olas no paran de subirte y bajarte, incluso hay veces que la ola me hace estar más fuera del agua que dentro. Pero yo a lo mío, a mi ritmo, me siento cómodo y a pesar de estar algo revuelta el agua se ve el fondo, lo cual me relaja más, Giro primera boya y hacia la segunda, va bien la cosa. Una vez llego a la segundo ya sólo queda encarar el arco de salida e iniciar la T1. Pero aquí es donde vienen los problemas. El sol daba de cara y que me desvié hacia la izquierda debido a la corriente no era capaz de vez por donde ir. Grave error el no pararme unos segundos, analizar por donde ir o incluso buscar unos pies que me guiaran. Así que prosigo sin parar hasta que consigo verlo, bufff, todavía me queda un ratín, pero yo a mi ritmo, no paro y me sigo encontrando cómodo. Cada vez voy viendo el fondo más cerca y el arco casi que lo puedo acariciar. Toco tierra con la mano, me pongo en pie y a por la bici tras una larga carrera en la T1 hasta el box.



Bicicleta: durante la mañana había visto el perfil del sector de la bici y a diferencia de lo que creía el circuito es en el sentido contrario al que yo esperaba e incluso tiene una pendiente bastante pronunciada del 15,3% bufff, ya con estos datos mi promedio para intentar aforntar los 1:30:00 me hacen ver que lo voy a tener difícil. Así que monto, me ajusto todo y a dar pedales a tope. Giro a derechas y empieza a picar hacia arriba hasta que te encuentras una pared un pequeño descanso y otra pared. Después seguías subiendo pero con pendientes menos pronunciadas, incluso un tramo de leve bajada que venía de maravilla para recuperar y tomar un gel. Salimos a la carretera general de contante bajada unos 3 km, pero el viento de frente me impide ir a tope, me acoplo lo máximo a la bici y a aprovechar la inercia. En la segunda vuelta prácticamente la misma tónica, no pude coger ningún grupo y al que cogía iba demasiada lento y el que me pasaba iba demasiado rápido y no le podía aguantar la rueda durante mucho tiempo. Así, en solitaro afronto la segunda subida, dándolo todo y con el sol todavía apretando. Volvemos a bajar y hacia el puerto donde estaba el box, donde justo antes de la última curva antes de bajarme y debido a unos baches me salta la cadena y se me atranca en el cambio, freno rápidamente y en un par de segundo solucionado, curva y a bajar.

Run: 5 kilómetros por el paseo marítimo y por el centro del pueblo. Salgo rápido a 4:30 más o menos, cojo agua en el avituallamiento, me refresco un poco que falta me hacía, pero al llegar al final del paseo alcanzo a uno que expresa "quien habrá sido el ******** que nos mete por la arena", exacto había un tramo por la arena de la playa que me hizo perder el buen ritmo que llevaba, cargándome un poco las piernas, ahora tocaba adentrarse en el pueblo y pasar junto a la mete, veo que llevo 1:22:00 y que el objetivo de 1:30:00 se me escapa pues aún me quedan 2,5 km. Vuelta al paseo donde la gente me anima llamándome "AVIADOR", nuevamente giro por la arena de la playa y a darlo todo en el kilómetro que falta. Voy a tope, pasas por una calle llena de gente, notas que se estrecha, sientes el calor de los que están en la meta y sus alrededores y un arco de llegada en un marco incomparable junto al castillo del centro de Carboneras me espera, la gente te anima, mis niños me gritan mientras mi mujer quiere inmortalizar el momento de la llegada. Finisher¡¡¡¡¡¡ 1:33:00. No puedo más, llego mareado, necesito al menos 5 minutos hasta que se me pasa, mi mujer ya se empieza a preocuparse al verme, pero sólo necesito un poco de aire. El personal de la organización que recoje el chip me lo pide enseguida al cruzar la meta, pero al verme me dice que tranquilo que cuando pueda, así me vería el hombre.




Tras la prueba, algo de cola, bidón de proteínas, fruta y el bocata de chorizo para los niños, estiro un poco, me abrigo y aún estoy en una nube, por el mareo y por la satisfación de haber finalizado, aunque fuera +3 minutos, sabeedor de que lo dí todo lo que tenía. Y sobre todo seguir emocionándome al llegar a meta y ver a mis niños y mi mujer como te abrazan. El tiempo en ese momento se detiene, da igual.

Tras la ducha, cenamos, nos dimos un paseo por el pueblo, un par de cervezas y a dormir, estábamos todos muy cansados.

La organización para mí ha estado superior, no he visto nada que se le pudiera reprochar. Ha sido un triatlón espectacular, tanto por la organización como por el entorno.


EL AÑO QUE VIENE REPITO. ¿QUIŹAS EL OLÍMPICO?

Tiempo oficial: 1:33:00 (puesto 106 de 149 finalizados)
Natación: 17:53 (119)
Bicicleta: 46:34 (114)
Run: 23:45 (75)

jueves, 5 de septiembre de 2013

II Triatlón del Sol. Mi segundo triatlón.

Con muchas ganas afrontaba el que sería mi segundo triatlón, el II Triatlón del Sol. Nuevamente era una prueba denominada triatlón cross por lo que el sector de ciclismo sería con la MTB.

Consistía en una prueba 500-10-4, donde había un tramo de ciclismo que transcurría por un circuíto de motocross. La salida se daba muy cerca de donde vivo en Roquetas de Mar así que me iba a desplazar andando con mi bicicleta de la mano y mi mochila al hombro.

He de decir que para realizar este triatlón me desplacé desde Málaga donde me encontraba de vacaciones, esta vez sólo, sin mi mujer y mis niños que siempre me esperan en la línea de meta. Pero al quedarme con las ganas la primera edición que se realizó en Aguadulce me dije que este año, aún estando fuera de Roquetas, participaría en él.

El sábado 24 salí a media mañana desde Málaga para recoger el dorsal, pillé unos buenos atascos por la zona de Salobreña y Torrenueva que me hizo pensar que no llegaría a tiempo, pero llegué finalmente con tiempo suficiente. Ya tenía en mi poder el sobre con todo lo necesario para mi segundo triatlón.

Subí a casa a preparar algo de comer, siesta después y por la tarde a preparar toda las cosas para no dejar nada a manos de la improvisación. "Checklist completed"


Así amaneció el día 25, como hacía calor por la noche dormí con la persiana levantada, nada más despertarme ví como el toldo de la terraza se movía más de la cuenta, encima levante, no era intenso pero ya me hizo pensar en el estado del mar.

Desayuné mis cereales con leche y un café a la vez que me tomé un omeoprazol por si tragaba más agua de la cuenta.
  

Acto seguido me enfundé mi mono de "Aviador", mi polo del club y tras un rápido chequeo de todas las cosas, me fui andando hastas la zona de boxes. Escuchando mi música, hablando con la mujer diciéndole que me estaban empezando los nervios a aflorar y que me sentía raro sin la presencia de mis niños y ella.

Al girar para encarar la calle que llevaba al paseo marítimo ya me dí cuenta que el mar estaba algo picado, más de lo que me gusta, ahora sólo faltaba ver a qué temperatura estaba porque con este aire igual estaba algo fría.

Tras dejar las cosas en el box y en el guardarropa quiero probar el agua para ver que tal está, no veo a nadie conocido, pero para mi sorpresa el agua estaba hasta caliente, no sé si era por los nervios o porque realmente lo estaba. Voy mar adentro un poco y me doy la vuelta. Las boyas que habían puesto eran muy pequeñas y con las olas que había ni se veía. Más que boyas parecían globos de niños, pero eso para mí no iba a se un problema, los primeros me guiarían.


Me dirijo al arco de salida y allí coincido con un compañero de trabajo que se está preparando un triatlón distancia IRONMAM, esto le iba a parecer un paseo. También coincídí con un chaval que he conocido a través de facebook y twitter @Francis1899, un chico la mar de majo y que seguro que nos vemos en muchos tris de aquí en adelante.

Como no soy buen nadador tenía pensado irme hacia atrás pero al verlo me quedé en medio de los 350 participantes, más o menos, pero pegado a la izquierda para no entorpecer mucho. La idea era salir a por todas al ser un triatlón tan corto.

Bocinazo y todos al agua. La primera boya estaba muy cerca, éramos muchos y yo allí en medio. Resultado, manotazos por todos lados, incluso empujones, no tenía ni idea de que se podía empujar tanto dentro del agua. Cada vez que me daban un manotazo paraba, así hasta llegar a la primera boya, que tenía un atasco considerable. Giro a izquierda y yo esperaba que se aclarara un poco la cosa, pero nada de nada, seguían los manotazos por todos lados. Cuando creía que había cogido unos pies que iba bastante bien, plass¡¡¡¡¡ manotazo y otra vez a parar. Sólo cuando giré en la segunda boya para encarar el arco de salida pude nadar seguido sin manotazos y con tranquilidad. Mi tiempo fue el 277, casi ná. Realizando un total de 12:42 según la organización.

Tras la odisea del agua adelanto a alguno por la alfombra que iba andando y por la bici. Rápida transición y a por la burra. Un poco de agua y a dar pedales. Pero al salir tan atrás del agua me topé con mucha gente que iba de paseo con la bici y encima iban charlando con otro y ocupaban todo el ancho del camino en muchos sitios, por lo que no podía adelantar bien a la gente. Encima en una curva el de delante frenó más de la cuenta y el que venía por detrás me dió en mi rueda trasera, no sé todavía como mantuve el equilibrio y no caí al suelo, que por cierto vi a unos cuantos rodar por los suelos. Una parte transcurría por un circuíto de motocross, el primer obstáculo lo pasé bien pero enseguida venía otro y arriba se me fue un poco la bici para un lado que casi hace que me fuera de boca. Por suerte no me pasó nada y afrontamos la última parte del recorrido a tope, esquivando a la gente que iba haciendo eses. Al final y según mi GPS hice 27:07 más 01:17 en la transición. Total el 233 de todos.

Ahora sólo quedaba correr los 4km, tras pelearme un poco por sacar el GPS del soporte del manillar fui a por todas. Desde que salí no dejé de adelantar a gente, muchos incluso andaban, otros seguían hablando con otros y ocupando casi todo el carril por donde se corría, pero yo a tope. En el avituallamiento cogí un poco de agua pero más que para beber fue para refrescarme ya que me empezaba a apretar el calor, un pequeño trago y a seguir sufriendo. En la última parte del recorrido ya había bastante gente por el paseo marítimo animándote. A unos metros del final, aflojé para disfrutar el momento, me subí la cremallera del mono y de esta manera terminar mi segundo triatlón. El tiempo de la carrera fue de 18:41 siendo el 90 mejor tiempo a un promedio de 4:30 min/km por lo que terminé muy fuerte y muy contento con este sector.


Al final hice un tiempo oficial de 1:01:59 quedando en el puesto 200 de los 323 finalizados. Muy contento y con ganas de más.

Conclusiones: está claro que no soy un nadador rápido pero tengo que ser mucho más ambicioso en el agua y no dejarme amedrentar por los manotazos, eso me imagino que lo dará la experiencia. En cuanto a la bici igual, viendo el promedio sé que puedo ir más rápido, quizás fui demasiado conservador, también al ser un triatlón con bicicleta de MTB me cuesta mucho más, no termino de acostumbrarme a ella, no me siento seguro.

Próxima parada triatlética Triatlón de Carboneras, distancia sprint y éste si que es con bicicleta de carretera.

Saludos, Fran.

viernes, 19 de julio de 2013

Después de la tormenta viene la clama.

Muchos días han pasado desde la última entrada en la que os narraba mi experiencia vivida en mi primer triatlón. Un triatlón duro por como se desarrolló la prueba, el calor y mi famoso pinchazo unido a la parte de carrera por la arena de la playa Triatlón XTrail Almerimar.

Después de toda la adrenalina que una prueba así me hizo sentir, tanto antes, durante y después, toca ahora reflexionar sobre muchas cosas para intentar mejorar en este deporte.

Repasando las fotos que me hicieron, lo que constantemente me viene a la cabeza es una sensación de emoción que difícilmente he sentido en otras pruebas en las que he disputado. Esa sensación puede ser por varios factores. El primero de ello por realizar una prueba tan larga, finalmente hice 3:17:00. En segundo lugar el ver que en cada transición estaba mi mujer y mis niños apoyándome, junto a la entrada en meta con los dos peques, pompones incluido. También estuvieron mis amigos Juan y Charo a los cuales me hizo muchísima ilusión que se acercaran en esta calurosa mañana a verme en mi debut. Tercero al sobresfuerzo que tuve que hacer en el sector de bici por haber pinchado y no haber cambiado la cámara como tenía que haber hecho, lo que me llevó a un sector de carrera en el que me encontraba ya bastante cansado. Esa sensación que cada vez que veo las fotos de mi llegada a meta me emociono.

Pero aún queda mucho por aprender. En la natación hay que seguir entrenando mucho para mejorar, está claro que con un profesor sería todo mucho más fácil, pero a día de hoy puedo decir que poco a poco voy cogiendo más confianza en el agua, me encuentro un poquito más cómodo, alargo más la brazada y coordino mejor la patada para ganar todo el impulso que puedo. No sé si todo esto se reflejará en el tiempo por cada 100 metros, que es como lo miden los  nadadores, pero al menos la sensación de estar agusto para mí hoy en día es suficiente. En bicicleta me sigue costando adaptarme a la MTB, sobre todo cuando la cosa se pone algo más técnica y si encima hay que bajar ni os cuento, pero no tengo prisa, aunque reconozco que disfruto más con la bicicleta de carretera que con la MTB. En el running poco más que añadir, que he disminuido el número de sesiones semanales que antes era de 5-6 a unas 3-4 aproximadamente.

Ahora está a practicamente un mes vista el II Triatlón del Sol en Roquetas, donde vivo, el cual se celebrará a escasos 500 metros de casa, así que el 25 de agosto volvemos a participar en un triatlón cross. Esta vez las distancias a cubrir son 500-10-4. La natación esta vez sin obstáculos en una de las playas a las que suelo ir, los 10 de MTB son completamente llanos con una pequeña parte dentro de un circuito de motocross aunque no creo que demos saltos como las motos y los 4 de running por la vía verde que va hacia Aguadulce, lugar de entreno de muchos domingos a las 8:00 cuando prepara mis medias maratones y hay que hacer alguna tirada larga.

Posterior a este triatlón cross quiero participar en el Triwhite Carboneras, triatlón de distancia sprint por el bonito pueblo de Carboneras.  Un triatlón que se disputa el sábado por la tarde y en el que te permiten dormir gratis dentro de un pabellón y que según ponen en su página web y en un correo que he recibido, tras la disputa de los tres triatlones del sábado olímpico, sprint y supersprint, habrá una entrega de trofeos y una "fiesta" y si no nos vamos a por unas tapas y tan contentos, al día siguiente triatlón por relevos y para casa, habiendo disfrutado de un buen fin de semana.

Pero....... mirando nuevamente atrás y por qué no, también hacia adelante, algo hay en el interior de uno que hace que ya esté planteándome como desarrollar mis competiciones para el año que viene. Este año ya he descartado, de momento, la participación en la maratón de Valencia a la que irá mi amigo Fran Melero que se disputará el 17 de noviembre. Si alguna vez participo en una maratón Valencia tiene muchos puntos a favor. Es la ciudad que me acogió cuando salí de mi casa con 20 años, es preciosa, guardo grandísimos recuerdos de unos años maravillosos, fueron mis primeros años y mi primera casa de casado. El recorrido me parece espectacular y la llegada en el Parque de las Ciencias, sobre esa alfombra azul como la que pusieron el año pasado tiene que ser una pasada y por lo que he podido ver y leer la organización es bastante buena. Pero aquí entra la disyuntiva, tras realizar un triatlón de 3:17:00 y conociéndome veo que soy un deportista en los que se encuentra más cómodo en las largas distancias que en las cortas. Las pruebas cortas y explosivas no me van bien, quizás por mi morfología y también porque en una prueba más larga tienes tiempo más que suficiente de disfrutar del entorno. Así que al hilo de lo que voy estoy a día de hoy plantándome el realizar un Half para el año que viene y mirad que unas entradas atrás ya estuve analizando todo esto en una entrada sobre la MD en triatlón, y la verdad es que cada vez voy viendo que se acerca el día en que haga uno de estas características. Lo que no tengo tan claro es cual. Tengo que analizar muchas cosas. Precios de inscripciones, desplazamientos, críticas (buenas o malas), época del año y planes de entrenamiento. Según he visto en los planes de entrenamiento que circulan por internet serían necesarias unas 16 semanas aproximadamente para poder prepararme. Muchas son las sesiones que hay que hacer de natación, mínimo dos a la semana (no creo que fuera tres veces, no tengo tanto tiempo), la bicicleta aprovecharía la que tengo de spinning para hacer las sesiones entre semana y los sábados/domingos levantarme temprano y hacer lo que toque ese día, el running lo haría como hasta ahora, aprovechando entre semana. En cuanto a fechas pues me vendría mejor un MD al final del verano y tras él, más que nada por levantarme bien temprano los día de bicicleta y hacer las 3 o 4 horas que toquen sin mermar la atención familiar, fundamental en todo esto, y también las vacaciones que coja en verano.

Así que el problema es ver cual sería el que mejor se ajusta a todo lo anterior. ICAN Málaga es en abril, por lo que la parte de natación implica que casi no puedes nadar en el mar por lo fría que está y las salidas en bicicleta tendrían que ser a partir de las 8:00. Cabo de Gata es en octubre, en cuanto a fechas me viene bastante bien, pero la parte de ciclismo quizás sea demasiado dura para la que pudiera ser mi primera aventura en MD. He visto un Half al que denominan "Low Cost", que con los tiempo que corren es un detalle, y es el Al-Mudayna Triathlon en Caravaca (Murcia), cerca de casa, barato, a finales de agosto (quizás haga demasiado calor) y con un circuito que me parece interesante, nadando en el Embalse de Alfonso XIII, un sector de bicicleta que va desde el embalse hasta Caravaca, pasando por los Altos de Collado los Álamos, Alto San Juan y Alto Fuente Mellina, sumando un desnivel acumulado de 1.280 metros y un running a un circuito de 7 kilómetros al que hay que darle tres vueltas.

Así que si alguien conoce algún triatlón que no sea excesivamente caro por la zona sureste de España, preferentemente en el segundo semestre del año y que crea que es un buen triatlón para realizarlo sólo tiene que comentarlo a través del blog o a través de twitter @Franjimenezp.

Espero vuestros comentarios y que me ayudéis a decidir en el caso de que me lanzara hacia la realización de un Half.